Gracias al proyecto de investigación I+D MEMO4LOVE: Interacciones sociales y diálogos que transforman recuerdos y promueven relaciones afectivo-sexuales libres de violencia desde los centros de educación secundaria, dirigido por la Dra. Sandra Racionero, disponemos de nuevas evidencias sobre la presencia del discurso coercitivo dominante en las interacciones comunicativas en el grupo de iguales de adolescentes y la influencia de estas interacciones en sus modelos de atracción y relaciones afectivo-sexuales. 

Recientemente, investigadoras del proyecto han publicado el artículo científico “Your Friends Do Matter”: Peer Group and Gender Victimization en la revista de impacto Children. La investigación incluyó a 141 adolescentes de diferentes cursos de la etapa de Educación Secundaria en tres centros diferentes del sur de España. El 60% de las participantes fueron chicas adolescentes y el 40% chicos. Más del 90% de las personas participantes tenían entre 14 y 15 años. El equipo de investigación diseñó un cuestionario con 44 preguntas a través de las que se indagaba sobre sus ideas de atracción y amor, las características de las personas y relaciones que consideraban atractivas o convenientes, los modelos de masculinidad, sobre espejismo del ascenso, sobre la presión del grupo de iguales y cambios en los modelos de atracción. 

Entre los principales hallazgos destaca la influencia del grupo de iguales en la conformación de preferencias afectivo-sexuales en la adolescencia. Más de la mitad de los y las adolescentes indicaron que la forma de hablar con sus amigos les ha influido a la hora de percibir el atractivo de otras personas de manera diferente. En este sentido, por ejemplo, el 49% de participantes afirmaron que alguien que no les atraía empezaba a gustarle como consecuencia de la influencia del grupo, o en sentido contrario, al 51% les sucedía que alguien que les podía gustar, podían dejar de percibirla como una persona atractiva a causa de la influencia del grupo de iguales.  Lo que más influía a la hora de cambiar sus gustos y preferencias era la forma en la que el grupo hablaba de esa persona, si hablaban sobre ella como una persona atractiva o interesante, o lo contrario. 

Algo importante es que estas interacciones en el grupo de iguales influyen también en las preferencias por determinados tipos de masculinidad. La mayoría de adolescentes indicaron que para iniciar cualquier tipo de relación se sienten atraídos por chicos de Nuevas Masculinidades Alternativas, mostrando una baja preferencia hacia modelos de masculinidad dominante, aunque más inclinada hacia la elección para relaciones esporádicas (8%). 

Asimismo, entre quienes tienen preferencia hacia Nuevas Masculinidades Alternativas emplean adjetivos de no violencia y adjetivos neutros asociados a estos modelos. En contraste, entre los grupos que prefieren a chicos de Masculinidad Tradicional Dominante prefieren usan más adjetivos de violencia, asociando a las personas atractivas con la violencia. Según las investigadoras, los resultados sugieren que, para la muestra estudiada, el discurso del grupo de iguales sí reproduce el discurso coercitivo dominante.  

Por último, el discurso coercitivo dominante presente en el grupo de iguales influye a la hora de iniciar relaciones afectivo sexuales. Los resultados identifican la presión que ejerce el grupo de iguales, por ejemplo, entre amigas o amigos, para iniciar relaciones afectivo sexuales. Las chicas son presionadas con más frecuencia para iniciar relaciones con un chico que los chicos. Asimismo, el tipo de relación que se inicia como resultado de la presión grupal está relacionado con la forma en la que el grupo de amigos percibe al chico o la chica. La mayoría de las relaciones iniciadas como resultado de la presión de grupo fueron relaciones esporádicas tanto entre los chicos (86%) como en las chicas (69%). Además, cuando iniciaron relaciones esporádicas a causa de la presión grupal, la mayoría de las veces usaron adjetivos neutros (55%) o vinculados a la violencia (21%) para describir al chico, algo que no ocurre en el caso de relaciones estables. Por tanto, el grupo de iguales tiende a presionar a las chicas a entablar relaciones estables con chicos que el grupo no suele percibir como violentos y presionar hacia relaciones esporádicas con chicos que el grupo percibe comúnmente como violentos. 

Como sugieren las autoras, a pesar de que los resultados muestran la existencia e influencia del discurso dominante coercitivo en el grupo de iguales en la adolescencia, estos resultados también arrojan elementos transformadores y de esperanza ya que el grupo de iguales puede ser un elemento de transformación a través de las interacciones y el diálogo. Todo ello tiene implicaciones cruciales para los programas educativos de prevención de la violencia de género.  

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