El miércoles pasado, una niña de 12 años, con valentía y solidaridad, defendió a su madre de la agresión que estaba sufriendo por parte de su pareja, en el municipio valenciano de Torrent. Para ello tuvo que apuñalar al agresor que estaba cogiendo del cuello a su madre, según La Vanguardia.

Los hechos sucedieron en el domicilio familiar donde conviven la mujer agredida, sus cuatro hijos menores de edad y su pareja sentimental. Tras recibir el aviso de un caso de violencia de género, la Policía Local y la Policía Nacional acudieron con urgencia al lugar. La menor relató a los agentes lo que había sucedido y presentó una grabación de audio realizada con el móvil donde se evidenciaba que su madre estaba en grave peligro. También denunció que no era la primera vez, pues ya había presenciado otras escenas de violencia. 

La madre presentó una denuncia por violencia de género contra el agresor, que es el padre de uno de sus cuatro hijos. El agresor ya tenía antecedentes delictivos por maltrato. 

No es la primera vez que un menor de edad defiende a su madre ante la violencia de género mostrando una actitud upstander.  Los niños y las niñas son también víctimas de esta violencia tan horrible y nos demuestran, con actos como el de esta niña, que no lo van a tolerar y que están dispuestos a actuar ante los ataques para defender a las víctimas. Pero no les podemos dejar solos y solas. Es necesario proteger más que nunca a quienes protegen a las víctimas, en este caso, una menor de edad. No tener en cuenta que quien protege a una víctima de violencia de género está en riesgo de sufrir acoso de segundo orden, puede tener consecuencias nefastas, para la menor en este caso. Hace unos días que se logró un avance histórico, legislando en la Ley catalana, el acoso de segundo orden. Esperemos que se extienda a otros territorios y que, ante actos de valentía como los de esta niña, se pongan en marcha medidas rápidas y eficaces para protegerla.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación