Hay mucha evidencia científica sobre los beneficios de las matemáticas en el desarrollo de habilidades de niños y niñas como, por ejemplo, cómo incentivar el interés, cómo adaptar las matemáticas a los nuevos retos sociales o cómo hacer que haya más presencia de niñas y chicas en disciplinas STEM. Además, cambiar la idea social de que ser bueno o buena en ciencias es de estudiantes menos populares ya está en marcha, con evidencias que ponen el atractivo que se merecen las áreas STEM y, concretamente, las matemáticas.

Siguiendo en esta línea, en el artículo Longitudinally adaptive assessment and instruction increase numerical skills of preschool children se ahonda en cómo poder aumentar las habilidades numéricas de niños y niñas en edad preescolar. Según la revisión realizada por el estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), que es el diario oficial de la Academia Nacional de Ciencias, el pensamiento matemático se puede llevar a cabo tanto desde casa como desde la escuela para poder incentivar el desarrollo matemático desde edades muy tempranas. Aun así, la cantidad y calidad de cómo se realiza este tiempo de aprendizaje difiere de hogar a hogar y de escuela a escuela. 

Para hacer el estudio se ha partido de la idea que el nivel socioeconómico de la familia influye en el desarrollo matemático del estudiantado (idea que queda radicalmente relevada por el impacto social de las Actuaciones Educativas de Éxito, que han demostrado totalmente lo contrario)  y ello ha implicado que las aulas se organizaran en grupos de estudiantes pertenecientes a familias de bajo ingresos para las diferentes tareas a realizar. En el estudio se han considerado dos mecanismos. Por un lado, la intervención se centró en el vocabulario matemático debido a que términos como “más”, “menos”, “interior”, “triángulo” (entre otros) son extrapolables a otros contextos y podrían ayudar a que los y las estudiantes pudieran mejorar su comprensión verbal. Por otro lado, tuvo un enfoque en las relaciones espaciales y razonamiento analógico para mejorar sus habilidades de comprensión. 

El estudio se centró en el impacto que la metodología empleada podría tener 1) en los resultados académicos de los y las estudiantes, concretamente en que mejoraría sus habilidades numéricas y espaciales, y 2) en su alfabetización de terminología matemática. La investigación, que evaluó a 350 niños y niñas de minorías de bajos ingresos, observó que, al iniciar la etapa preescolar, había una correlación entre los antecedentes sociales y étnicos del estudiantado y sus habilidades matemáticas tempranas. Entre sus conclusiones, el hecho de poder darle a cada niño y niña una evaluación personalizada sería clave para que el profesorado pudiera apoyar el avance hacia nuevos aprendizajes.

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