Las intervenciones psicosociales con mujeres víctimas de violencia de género están comenzando a tener cada vez más en cuenta la influencia de las relaciones sociales de las víctimas en las etapas previas de victimización, en la salida y mientras están en casas de acogida, pero, sobre todo, en la etapa posterior de recuperación y comienzo de una nueva vida libre de violencia. 

Diferentes estudios han apuntado a la importancia de tener redes sociales de calidad para promover seguridad entre las mujeres víctimas tras su estancia en refugios o casas de acogida.

Una investigación publicada en la revista Violence Against Women, The Social Network of Victims of Domestic Violence: A Network-Based Intervention Model to Improve Relational Autonomy, analiza todo esto en profundidad para comprender cómo las redes sociales pueden promover la autonomía relacional de las mujeres víctimas de violencia de género.  

Los principales resultados destacan que las redes sociales tienen una influencia muy importante para promover o limitar la autonomía de las víctimas. Hay relaciones sociales de calidad que actúan apoyando e inspirando seguridad, ofreciendo respeto, ayuda ante necesidades concretas y respetando la libertad de las decisiones de las víctimas. No obstante, también hay otras relaciones sociales que son muy perjudiciales y que pueden poner aún más en peligro a las víctimas. Son relaciones en las que se juzgan las conductas o decisiones de las víctimas, ambientes controladores, paternalistas o abusivos. 

Durante la relación de violencia, las redes sociales de apoyo de las víctimas se encuentran muy reducidas. La mayoría están en situación de aislamiento y control bajo la pareja violenta. Además, en este periodo, en las relaciones dominantes con la pareja y con otras personas del entorno suelen prevalecer las relaciones negativas y tóxicas. Las redes se amplían cuando las víctimas están en recursos de atención y casas de acogida. Además, en este periodo las redes se transforman y las víctimas comienzan a tener relaciones positivas. 

Sin embargo, el número de redes sociales tiende a reducirse cuando salen para rehacer sus vidas en una etapa posterior. En el periodo de recuperación de la violencia es muy importante que las redes sociales de las víctimas se basen en lazos positivos e igualitarios como un indicador de que las mujeres, en el futuro, pueden volverse más selectivas y pasar a escoger relaciones sociales de calidad en las que dominen componentes positivos y no relaciones tóxicas, lo que les generará un mayor apoyo, autonomía y seguridad a largo plazo. 

Secciones: Evidencias portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación