Conseguir un consentimiento preciso, libre y exacto para las relaciones sexuales es el reto de muchas investigaciones y políticas actuales. El artículo Moving Toward a New Model of Sexual Consent: The Development of the Process-Based Consent Scale se plantea presentar una escala del consentimiento a través de la cual se puedan medir actitudes y comportamientos relacionados con el consentimiento. Según las autoras y el autor del estudio, dado que la falta de consentimiento es una característica definitoria de la VdG, esta medición de las actitudes y comportamientos asociados con el consentimiento sexual es crucial para la investigación que aborde la violencia sexual. 

Como algunas investigaciones han apuntado, en alguna ocasión existe cierta desconexión entre la definición del consentimiento, tanto en las políticas como en la investigación, y la manera que las personas entienden y aplican el consentimiento en su vida cotidiana. Por ejemplo, el consentimiento afirmativo (por ejemplo, el “sí es sí”) en ocasiones no puede interpretarse como libre, sobre todo en situaciones de coacción o relaciones de poder.

En esta línea, esta investigación desarrolló y validó lo que denominaron “Escala de consentimiento basada en procesos” (Process-Based Consent Scale), para abordar las preocupaciones asociadas con los componentes que faltaban de las escalas de consentimiento existentes actualmente. A nivel metodológico, establecieron una estructura factorial que fue respaldada por un análisis factorial exploratorio (EFA) y un análisis factorial confirmatorio posterior (CFA). Preguntaron a diferentes personas (238 participantes en el primer estudio), mayores de edad, tanto hombres como mujeres, de procedencia blanca occidental, sobre aspectos como comunicación sexual verbal, comunicación no verbal sobre el consentimiento sexual, coerción sexual, la idea del consentimiento sexual como un proceso, el respeto por la pareja sexual, y sentimientos de seguridad en una relación sexual con la pareja actual. 

La escala contiene tres subescalas: consentimiento continuo, sexualidad comunicativa y coerción sutil. Los resultados indicaron una buena validez convergente y concurrente. Según las personas investigadoras que llevaron a cabo este estudio, las investigaciones futuras deberían considerar el uso de esta herramienta para medir las actitudes y comportamientos relacionados con el consentimiento y la coerción sexual. Las conclusiones del estudio apuntan una diferenciación por género, una sutil presencia de la coacción en la comunicación, así como también unas relaciones afectivo-sexuales cada vez más comunicativas. Más investigaciones son necesarias para tratar de especificar contextos y situaciones propicias para el libre consentimiento y los que no lo son. 

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación