Agnes Sjöberg soñaba desde niña con ser veterinaria, incluso llegó a preguntar a su maestra si una niña podía convertirse en veterinaria. Por supuesto, la respuesta fue tajante : “imposible “. Sin embargo, ella no se desanimó y luchó hasta conseguirlo. 

 Esta veterinaria nació en 1888, en Finlandia. Su familia poseía una granja modelo avanzada, que incluía una escuela de ganado y plantaciones de fresas. Agnes Sjöberg se sentaba entre los estudiantes para escuchar las clases sobre anatomía y el estudio de órganos de los terneros sacrificados. Intentó estudiar veterinaria, pero su padre se opuso rotundamente. De modo que se graduó en la Escuela de Economía de Vaasa. Trabajó durante tres años con su familia para llevar las finanzas del negocio. 

Pero Agnes Sjöberg decidió luchar por lo que de verdad quería, así que su tía la ayudó y trabajó como ayudante del veterinario John Engdahl, quien le recomendó que estudiara en la Universidad de Zurich. Al llegar, sufrió una gran decepción, ya que esta universidad acababa de prohibir la entrada a estudiantes rusos y finlandeses;  eran considerados revolucionarios. Se trasladó a Alemania para estudiar en la Universidad de Dresde.

Lo cierto es que tampoco encontró un ambiente favorable para ella, muy al contrario la hostilidad de los profesores y estudiantes hacia ella era manifiesta por el hecho de ser mujer. Tal fue la presión que se mudó a Berlín, donde se graduó como veterinaria, en 1913. Fue la primera mujer veterinaria de Europa y probablemente, la primera mujer en el mundo. 

Le interesaba la investigación, de manera que realizó el doctorado. Ese mismo año en que recibió el doctorado, en 1918,   regresó a Finlandia. Allí trabajó como veterinaria municipal, primero durante dos años en Somero y posteriormente, en Närpiö tres años. 

En 1918,  la revista finlandesa Suomen Kuvalehti hizo el siguiente comentario : “Su práctica médica en Alemania, donde se ha ocupado incluso de animales domésticos grandes, caballos, vacas; etc. demuestra que la fuerza de una mujer también es suficiente para esta profesión”.

En 1923 viajó al extranjero para aprender más : Londres, Estados Unidos, Alemania y Austria. Durante su viaje, profundizó sus conocimientos en las escuelas y clínicas en el  campo, a su vez, se dedicaba a trabajar e investigar. El viaje dio lugar a la publicación de un estudio sobre parásitos de rumiantes. 

Destaca también su trabajo “Análisis clínico y químico microscópico del crecimiento de los corrales “.

Sin embargo, el trabajo pionero que Agnes Sjöberg como veterinaria a lo largo de su vida no fue reconocido hasta mucho tiempo después de su muerte.

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