Explosión en Beirut

La explosión causada por nitrato de amonio en el puerto de Beirut ha generado una oleada de noticias sobre los devastadores efectos para la población, la búsqueda de responsabilidades o las protestas en el Líbano. Sin embargo, se visibiliza menos el impacto para la vida de las mujeres y se silencian algunas de las realidades que, en situaciones de catástrofe, agravan su situación de vulnerabilidad y aumentan el riesgo de violencia de género. 

Las investigaciones demuestran que, en situaciones complejas de emergencia, la violencia de género aumenta. Uno de los trabajos más citados internacionalmente que sistematiza las contribuciones existentes en este ámbito es el que lleva por título “A Systematic Review of Prevalence Studies of Gender-Based Violence in Complex Emergencies” publicado en la revista Trauma, Violence & Abuse en 2011. Según la revisión, la violación, la violencia física y la violencia de pareja son las violencias que se dan con más frecuencia en situaciones de emergencia. Una de las mayores limitaciones que es común a la investigación en estas situaciones, es la dificultad de cuantificar y obtener datos que muestren estas realidades. 

Avanzar en esta visibilización se acompaña del apoyo a las víctimas, el trabajo de organizaciones sociales, ciudadanía, voluntariado, trabajadoras sociales, etc., que contribuyen no solo a prevenir y superar la violencia de género en situaciones como la vivida en Beirut, sino también a que cada vez más, se visibilicen y aborden en los debates públicos. Las redes de solidaridad son necesarias y urgentes, también durante situaciones de emergencia como la vivida.

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