Si bien la literatura científica ya ha demostrado cómo los establecimientos de vida nocturna son puntos de encuentros para “aventuras de una noche” (“Hook-up” en su término en inglés), que a veces pueden dar lugar a experiencias no deseadas o incluso violentas (la Dra. Elena Duque ha investigado este tema en profundidad), un aspecto aún poco estudiado ha sido el rol que tienen los camareros, y cómo interactúan con algunos clientes en este contexto, para favorecer encuentros sexuales con clientas de los bares. Éste es el tema que ha explorado la investigación “Bartenders and Customers’ Interactions. Influence on Sexual Assaults in Nightlife”, centrada en analizar las interacciones entre algunos camareros y algunos de sus clientes masculinos, en el contexto de vida nocturna para favorecer encuentros sexuales, y los factores de riesgo que esto puede suponer en casos de abuso sexuales posteriores.

A través de entrevistas a camareros, clientes, y observaciones en discotecas, principalmente en Barcelona y otras ciudades españolas (Bilbao, Granada, Lleida, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza), Elena Duque y sus colegas aportan en este artículo evidencias sobre las estrategias y tácticas que utilizan algunos camareros y sus clientes para acceder a aquellas chicas con quienes quieren mantener una relación sexual. La evidencia recogida en la investigación revela que una de las estrategias habituales es la existencia de una cierta camaradería entre algunos clientes y algunos camareros. Por ejemplo, algunos camareros suelen compartir información privilegiada con los clientes sobre el “tipo” de mujeres que frecuentan el bar, haciendo hincapié en cuestiones como su aparente disponibilidad sexual o sus patrones de consumo. Además, algunos camareros contribuyen al aumentar el “valor” de este tipo de clientes a los ojos de algunas mujeres al permitir que los clientes demuestren su familiaridad con el personal del bar, ofreciendo favores tales como permitir guardar los bolsos u abrigos de las mujeres, o invitándolos a tomar alguna bebida. En línea con esto, otras veces este tipo de camareros invitan a mujeres a consumir bebidas alcohólicas extra, diciéndoles que es una invitación de un cliente en particular. La estrategia de invitar a chupitos resulta ser también habitual. 

El análisis de las interacciones y las conversaciones específicas entre algunos camareros y algunos clientes revelan el lenguaje descalificativo que utilizan este tipo de hombres, valorando a las mujeres como “conquistas potenciales”, o “objetivo fácil”. 

En definitiva, esta investigación pionera en el campo del análisis de las interacciones en los contextos de marcha nocturna desvela estrategias de ligue que pueden ser factores de riesgo de situaciones de violencia de género. Avanza así la literatura científica en este ámbito, y contribuye al mismo tiempo a hacer de estos espacios de ocio, espacios libres de violencia.

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