Aunque aún no es ley, el Reino Unido ha dado un gran paso al incluir una cláusula que prohíbe el argumento del “sexo duro” en la defensa de los casos de homicidios machistas. 

Este avance es esencial para crear precedentes y que en el futuro sean más países los que no acepten las muertes de las víctimas como una consecuencia de relaciones  sexuales violentas consensuadas, como se ha aceptado hasta ahora. 

Esta cláusula que los legisladores británicos introdujeron a la ley responde, entre otras cosas,  a la campaña “no podemos consentir esto” que está liderando la lucha para el cambio en la ley y así contrarrestar el aumento del uso de este argumento con el que, cada vez más,  las defensa de los acusados de atacar a mujeres intenta minimizar las condenas,  ya que la violencia sería supuestamente consentida.  

Este argumento del “sexo duro” ha sido utilizado en 60 casos en Gran Bretaña, y como consecuencia de ello, las penas para los acusados han sido disminuidas o nulas y se ha llegado a abandonar investigaciones, incluidos casos en que las mujeres han sido gravemente heridas. 

Con esta nueva cláusula los parlamentarios se están posicionando claramente en favor de las víctimas, ya que establecen que una persona no puede consentir la violencia e incluso su propia muerte y establece que este argumento no es aceptable.  

“Estamos encantadas. Esto es algo muy importante”, dijo Fiona Mackenzie, fundadora del no podemos consentir esto. “Nos están llegando muchos casos de mujeres que ha sido violadas o agredidas violentamente en los que la policía y los fiscales ha decidido no demandar porque  creen que se usaría una defensa de sexo duro”, dijo a la Fundación Thomson Reuters.

El proyecto de ley sobre la violencia de género -que se espera que se apruebe a finales de este año- se aplica a Inglaterra y Gales, pero Mackenzie dijo que esperaba que Escocia e Irlanda del Norte también hicieran cambios.

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