Las tertulias dialógicas son una actividad de la Escuela de Adultos de la Verneda que se inició hace 40 años. Como participante de hace muchos años, nunca había pensado que se pudieran hacer por videoconferencia, tal y como lo estamos haciendo a raíz de esta epidemia que nos tiene confinados en toda las ciudades por el coronavirus. 

Este formato ha resultado un éxito, porque ha servido para que personas que antes no habían asistido presencialmente se incorporen y participen de manera virtual. Desde abril, más de 30 personas nos conectamos cada sábado para participar en la tertulia virtual. Para las personas que estamos confinadas ha sido una ventana a través de la cual poder comunicarnos con las compañeras y compañeros por medio de argumentos relacionados con los cuentos de Las Mil y una Noches. Aunque esos cuentos son  muy fantásticos, su lectura te lleva a situaciones que se están viviendo actualmente en nuestra sociedad y en nuestras vidas. A través de su lectura podemos analizar muchos problemas sociales que se están dando hoy en día .

Yo no había leído los cuentos de las Mil y un Noches, pero tenía conocimiento de ellos. Cuando era pequeña mi padre me había contado algunos como Aladino y su lámpara maravillosa o Alí Babá y los Cuarenta Ladrones. Cuando estoy ahora leyendo, no me parecen tan inocentes como cuando me los contaba mi padre.

Con esta lectura estoy descubriendo que tienen más profundidad. Cuando analizamos los párrafos nos damos cuenta que, a pesar de los siglos que hacen que están escritos, se puede ver que tenemos situaciones parecidas hoy en día como las ambiciones, el  comercio, el poder, la envidia, la venganza, la mentira y la marginación de la mujer que solo es utilizada por su belleza y como objeto de cambio.

También tratamos la crueldad con que se trata a los esclavos con los castigos. Esto lo  analizamos y lo extrapolamos con las torturas y los malos tratos que se siguen produciendo en el mundo hoy día, que no son solo cosas de cuentos.  

Hubo un día, que salió en un párrafo el destino; que todo lo que pasa en la vida es fruto del destino y había que conformarse porque estaba escrito por la Divinidades. Yo no tengo una teoría sobre el destino pero sí sé que han habido avances como es la ciencia, la medicina y muchas cosa más. 

La tertulia es un espacio donde compartimos distinta visiones para ser más críticos con las cosas que no rodean. La lectura de las Mil y una Noches me ha servido para saber que aunque sea un cuento, tiene mucha más profundidad cuando se comparte  con los compañeros y compañeras.

Ana Lebrón

Nunca pensé que participaría en una tertulia, ya que de carácter introvertido es mi forma de ser. Llegué de la mano de una persona con la cual ya tenía algún amago de experiencia en esas lides.

El primer sábado de tertulia, me encontré con un grupo de personas, mujeres en su mayoría, aunque algún hombre había… El grupo ya estaba consolidado con lo cual era la extraña; me presenté para que supieran quién era y de dónde venía. 

En una tertulia online, los turnos de palabra son sagrados ya que hay instrumentos para que sólo se oiga a quien está dando su opinión en ese momento. Me encontré cómoda ya que, aunque nadie me interpeló para preguntarme algo, tampoco noté rechazo. Hay mucho respeto de turno de palabra y de opinión, es un ejercicio personal que hay que practicar.

Según van pasando las semanas y avanza la lectura del libro las Mil y una Noches, creo que la naturalidad y la creatividad en los argumentos va tomando forma.

Para mí leer ha sido siempre una gozada y un viaje y aunque hacía tiempo que no practicaba el ejercicio de la lectura, el hecho de participar, comentar y razonar lo leído me ha animado a embarcarme en este extraño mundo de las tertulias dialógicas.

Tengo que dar las gracias porque se me ha abierto la posibilidad de participar y conocer el ambiente tertuliano. Si alguien me pregunta alguna vez qué pienso de esta práctica y el por qué de mi participación, diré que me hace feliz.

Contxa Alvarez

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