En esta entrevista hablamos con María Ibarra, Directora Adjunta de la Organización “We the People” (Nosotros, la gente), de Michigan, Estados Unidos. 

We The People define su agenda a partir de cuatro valores claves, 

Un Michigan donde la gente tiene dignidad.

Un Michigan seguro y sostenible.

Un Michigan que protege la democracia.

Un Michigan que reconoce su historia.

Hablamos con María sobre el trabajo que está realizando en el marco de We The People haciendo frente a los retos que ha supuesto el COVID-19. Michigan tiene casi 10 millones de personas, con una enorme diversidad étnico-racial. A día de 14 de Junio 2020, ha habido 5990 personas fallecidas debido al COVID-19. 

Nacida en México, María emigró a los Estados Unidos con su familia cuando tenía nueve años y creció en el suroeste de Detroit y Dearborn. Desde hace ya una década, trabaja por los derechos de las personas inmigrantes indocumentadas en Estados Unidos, realizando tareas de organización comunitaria de base y organización política. María se graduó en filología Inglesa por la Universidad de Detroit Mercy, y posteriormente obtuvo una maestría en Trabajo Social en la Universidad de Michigan. 

Cuéntanos un poco cuál es tu trabajo en We The People

Empecé a trabajar en WeThePeople (WTP) como organizadora para la región del sur de Michigan y ahora soy Directora Adjunta. Somos una organización que estamos presentes en diferentes condados del estado trabajando a nivel comunitario por la justicia, la igualdad, y la dignidad de todas las personas en Michigan. La mayoría somos mujeres. Mi trabajo consiste en supervisar y formar a las personas que trabajan como organizadoras comunitarias en WTP, tanto a nivel estatal, a nivel de condado, y a nivel local. 

¿Cuál ha sido el mayor reto con el que os habéis encontrado durante el COVID-19?

El reto ha sido continuar trabajando para llegar a las comunidades. Nuestro trabajo se basa en crear y fortalecer relaciones, y eso lo hacemos creando y reforzando espacios de reunión, de diálogo, en las propias comunidades y donde haya participación de todas las voces, personas latinas, negras, indígenas…. Con el estado de emergencia decretado aquí desde inicios de Marzo eso no lo hemos podido hacer. 

Con el COVID-19 hemos tenido que cambiar esta forma de funcionar, y prácticamente hacerlo todo vía Zoom. Para mencionar un ejemplo de cómo ha cambiado lo que estamos haciendo, hemos reorientado nuestro programa de “tocar puertas” (en inglés llamado “Deep Canvassing”). Inicialmente en este programa íbamos casa por casa a tocar puertas y a hablar con la gente. Preguntábamos qué es aquello que necesitamos mejorar, dónde queremos ver el cambio, qué tenemos que hacer. Este último año esto se transformó en un trabajo casi enteramente centrado en las elecciones presidenciales, en informar cómo registrarse para poder votar. Pero con el COVID-19, el Deep Canvassing lo estamos haciendo vía teléfono, llamando a la gente y preguntando en relación a cómo están viviendo la pandemia y sus efectos ¿cómo estáis?, ¿Qué necesitáis en la comunidad? ¿os podemos conectar con algún tipo de recursos sociales existentes…? Lo bueno es que hemos visto que las personas quieren compartir, lo agradecen… Quieren hablar… 

¿Nos puedes contar en qué se ha concretado este apoyo a la comunidad en relación al COVID-19?

Mencionaré tres actividades que ilustran algo de lo que estamos haciendo. 

La primera, formamos parte de la coalición “MI Covid Community”. En esta coalición somos más de 100 organizaciones de Michigan que creamos una plataforma orientada a identificar y dar respuestas a las necesidades de la gente durante esta situación de emergencia, articulando cuáles son las demandes que nuestro gobierno necesita atender ahora. Identificamos demandas políticas que van desde cuestiones en el ámbito de la salud, trabajo, vivienda, acceso al agua potable y a la comida, educación, cómo asegurar que todas las personas tienen acceso a información fiable, entre otras cuestiones. Nuestro rol como WTP ha sido facilitar las reuniones y estar a cargo de la infraestructura. Y al mismo tiempo esta plataforma ha sido también un espacio para generar solidaridad de unos con otros, solidaridad desde la población del sur de Michigan con la población del Norte, que ha sido muy afectado por la pandemia, y especialmente la población negra en ciudades como Detroit (la gran mayoría de la población es afro-americana). A raíz de lo que ha sucedido en Detroit, donde la economía se abrió hace ya semanas (bueno, en realidad la economía nunca paró para los y las trabajadoras esenciales) las personas blancas, en mejor situación socioeconómica han podido ver y reflexionar cuáles han sido las consecuencias de re-abrir la economía en un momento en que la pandemia aún no estaba controlada: más contagios, y más impacto en los y las de siempre. 

Dentro de lo negativo de esta situación, esto también nos ha permitido abrir un espacio de reflexión, y ha supuesto una oportunidad para plantear el debate de qué es lo que nos importa, quiénes están siendo los más afectados, qué precio estamos pagando por “re-abrir” la economía.  Y podemos ver este cambio en la narrativa, el debate está ahí. 

La segunda actividad fue el “MI COVID Community The People’s Telethon”, un teletón co-organizado con otras 30 organizaciones en el que pedíamos la extensión de la orden estatal de confinamiento. Este evento tuvo lugar el 30 de Abril, el mismo día que un grupo de supremacistas blancos entró en el Parlamento de Michigan con rifles AK47, en Lansing (capital), exigiendo el fin del confinamiento. El teletón duró 8 horas, y participaron 20.000 personas. Y en estas horas, a parte de la llamada a la gobernadora y a los representantes del senado por Michigan a no levantar la orden de confinamiento, organizamos clases de lectura, de cocina, de poesía y canto, de ganchillo… La idea era generar un espacio donde las personas pudieran compartir… Mostramos justamente lo que Michigan y nuestra comunidad es: una comunidad que sabe cuidar de sus personas. 

El grupo de pocas personas supremacistas que estaban en aquel momento en la capital, con armas, son la minoría. Tienen miedo. Y esta es la forma que encuentran para mostrar que están perdiendo la batalla, usando las tácticas más aterradoras que tienen, que son las armas. 

El teletón fue también un evento para rendir homenaje a todas las víctimas del COVID, para recordarlas, y para acompañar a sus familias. Fue precioso.  Podéis ver el video de 2 minutos que hace un resumen de este evento. 

La tercera actividad que ha sido liderada mayoritariamente por mujeres indocumentadas, la mayoría de ellas de habla hispana. Con esta organización hemos recolectado $120.000, dinero que ha sido repartido entre 400 familias que estaban en situación de emergencia, que han perdido sus trabajos, sobre todo familias migrantes. Y línea con esto, una de mis compañeras de WTP conectó con una enfermera del condado de Wasthenaw, porque allí se estaba dando una situación de emergencia con los y las trabajadoras sanitarias. Juntas organizaron que personas que quisieran, pudieran poner sus caravanas a disposición de estas personas trabajadoras sanitarios que habían decidido ponerse en cuarentena, para que se pudieran alojar allí. De esta forma evitaban ir a sus casas y así prevenir contagios. Además de eso, organizaron que restaurantes locales preparasen y donasen comida tres veces al día para las familias en situación de emergencia. 

Éstas y muchas más son muestras increíbles de solidaridad y de la comunidad que estamos construyendo 

En general, ¿Qué es lo que aprendemos de este momento? 

Creo que el hecho de que hemos mostrado el rol clave que juegan las mujeres. Estos movimientos y estas accione están prácticamente en su totalidad lideradas por mujeres. Creo que las mujeres sabemos lidiar con cantidades increíbles de trabajo. Y que se ve la diferencia entre aquellos espacios liderados por mujeres, y los liderados por hombres. Es un liderazgo diferente. Y definitivamente esto es una llamada a que los hombres den un paso al frente y asuman el trabajo, sí, pero no que asuman el liderazgo. Los necesitamos para el trabajo emocional (…) Esta es el tiempo de las mujeres. Nuestros compañeros hombres tienen que poder reconocer el trabajo que estamos haciendo las mujeres, y a su vez ver el privilegio que ellos siempre han tenido, cómo han sido socializados…  Por ejemplo, yo he estado en muchas reuniones donde los hombres interrumpen constantemente a las mujeres. O donde los hombres hablan encima de lo que dicen las mujeres. Y cuando eso pasa necesitamos que sean los hombres quienes digan “Hey, acabas de interrumpir a ella”, o “esto que has dicho lo ha dicho ella antes”. Nosotras no podemos estar liderando el trabajo y también cuidando de que este tipo de cosas no pasen. 

Por otro lado, ha habido mucha colaboración de mujeres de diferentes edades, compartiendo una narrativa común, el mismo mensaje. Y esto es refleja un cambio, el cambio del Michigan que queremos y que estamos construyendo.

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