La infancia tienen derecho a la mejor educación. Para eso es clave que la toma de decisiones en materia de educación tenga en cuenta los últimos hallazgos y consensos fruto de la investigación científica. Uno de los elementos que está cada vez más presente en entornos educativos es la tecnología digital. Las escuelas han incorporado tales formas de tecnología en sus actividades de aprendizaje, tanto como un medio para que el alumnado desarrolle un conjunto de habilidades que la sociedad les exigirá, como para facilitar los procesos de aprendizaje. Esto está transformando progresivamente las formas tradicionales en que las personas aprenden.

Sin embargo, este progreso también ha generado algunas preocupaciones sobre las formas en que la integración de la tecnología digital en el aula puede afectar a los niños y las niñas. Si bien los efectos sobre el aprendizaje y el rendimiento se han estudiado más ampliamente, otros factores, como la atención o la capacidad de empatía, han quedado hasta ahora en segundo plano. Para cubrir este vacío de conocimiento, la “Red de personal experto que trabaja en la dimensión social de la educación y la formación” (NESET), ha publicado recientemente un informe sobre los efectos del uso de la tecnología digital (en forma de herramientas digitales y software / aplicaciones) en relación con la empatía infantil (competencia social) y su capacidad de concentración (atención) en la escuela. Tanto el informe, que cuenta con un resumen ejecutivo en castellano, como el one-pager son totalmente accesibles desde la página web de NESET.

Así, el informe mencionado presenta evidencias sobre cómo los efectos dependen del uso de la tecnología digital, el diseño en la enseñanza y la agencia del alumnado, y ofrece recomendaciones útiles a los padres, madres, profesionales y el resto de integrantes de la comunidad educativa. Sus principales recomendaciones sobre los efectos de la tecnología digital en la empatía, señalan que esta última puede aumentar en primer lugar a través de la promoción de entornos de aprendizaje interactivos, de asegurar la coherencia en todas las actividades de aprendizaje y mediante el desarrollo de habilidades de alfabetización digital. Además, también señala que los usos que van en detrimento de las interacciones que permiten aprender la empatía de los demás deben evitarse, y alerta de que no deben descuidarse todos los riesgos asociados a su uso, como puede ser el ciberacoso. 

En cuanto a la capacidad de atención, los principales hallazgos de este informe sugieren que la implementación de programas de capacitación en atención debe basarse en las evidencias de su éxito, y que la tecnología digital debe estar bien integrada en las actividades de clase. Además, señala que las estrategias para limitar el efecto distractor de la tecnología digital deben elaborarse en colaboración entre estudiantes para una mayor efectividad y que el tiempo no educativo dedicado al uso de la tecnología digital debe controlarse.

Apoyarse en las evidencias científica y llevar sus resultados a las escuelas y centros de aprendizaje no solo mejorará la calidad de la educación que los niños y niñas reciben, sino también su bienestar. Asegurémonos de que tengan acceso a estos derechos.

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