La revista científica Early Childhood Education Journal, dedicada a la educación de la primera infancia, ha publicado recientemente y en abierto la investigación “A systematic review of the literature on aspects affecting positive classroom climate in multicultural early childhood education”.

El estudio se desarrolla a través de un procedimiento de revisión sistemática que resulta en el análisis de los elementos más relevantes para garantizar una educación inclusiva de calidad en las aulas de Educación Infantil. Las dos grandes dimensiones identificadas, prácticas pedagógicas y aspectos estructurales, emergen de la literatura científica como claves de una educación de calidad para el desarrollo y el aprendizaje de los niños y niñas en entornos educativos multiculturales, que contribuyen a su vez a la configuración del clima del aula en función de cómo se organizan las interacciones sociales en el proceso educativo.

En cuanto a las prácticas pedagógicas relacionadas con un clima positivo en el aula, se destaca en primer lugar, la instrucción y el énfasis en aquellas competencias académicas que fomentan el desarrollo cognitivo, como las habilidades de alfabetización. En este sentido, tienen un papel fundamental las interacciones respetuosas, cercanas, afectuosas y guiadas por las altas expectativas sobre el aprendizaje de todo el alumnado; así como promover condiciones que favorezcan la resolución de tareas de aprendizaje a través del diálogo abierto entre los niños y niñas, lo que facilita la creación de relaciones de amistad. En segundo lugar, el compromiso y la participación activa de los niños y niñas en las tareas y actividades que se desarrollan en el aula. En tercer lugar, la formación del profesorado en la promoción de comportamientos prosociales y en la prevención y resolución de conflictos. Y, por último, la capacidad docente para involucrarse en una relación con las familias cercana y basada en la confianza, lo que aporta a los niños y niñas un sentimiento de seguridad y mayor motivación por el aprendizaje.

En cuanto a los aspectos estructurales más influyentes para generar un clima positivo, destacan por un lado, la organización del aula en pequeños grupos, con normas claras para el diálogo, lo que fomenta la creación de espacios seguros y disminuye los conflictos también en los momentos colectivos en gran grupo. Y, por otro, ofrecer material escolar comunitario, que invite a compartir y generar sentimiento de pertenencia social, y equipar el aula con libros ilustrados que reflejen la multiculturalidad existente, creando un ambiente de igualdad de las diferencias que pone en valor la diversidad de orígenes y culturas. 

Esta publicación aporta más evidencias acerca de actuaciones que contribuyen simultáneamente a la mejora académica, cognitiva, emocional y social colocando el foco en la dimensión instrumental del aprendizaje desde edades tempranas, en las interacciones y el diálogo en el aula fomentando sentimientos de amistad, y en la importancia del vínculo con las familias, muy especialmente para aquellos niños y niñas pertenecientes a minorías culturales.

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