Los avances en igualdad de género en el terreno de la ciencia y de la medicina promueven una mejora sustancial en la salud global y en el progreso de las sociedades. 

Los movimientos sociales y el feminismo han sido fundamentales para superar sesgos de género en la investigación médica y para promocionar una ciencia al servicio de toda la sociedad sin excluir a las mujeres y a la diversidad de grupos y géneros que la conforman. 

La prestigiosa revista THE LANCET publicó a inicios del año 2019 un número especial titulado Feminism is for Everybody en el que, partiendo de esta famosa frase de bell hooks, reunieron un compendio de artículos sobre salud y género en el mundo. 

La desigualdad de género afecta negativamente a todas las personas, aunque especialmente a las mujeres, incrementando la mortalidad y morbilidad a escala global. La discriminación, normas, creencias y prácticas sexistas impactan negativamente en la salud de las mujeres, la infancia y las personas transgénero. Y, al contrario, décadas de investigación evidencian que la igualdad de género constituye uno de los determinantes más importantes de la salud y el desarrollo económico. Así lo recoge el artículo Gender equality in science, medicine, and global health: where are we at and why does it matter?, publicado en el número especial de THE LANCET. 

Cada vez son más las mujeres investigadoras, aunque aún representan menos del 30% en el mundo, destacando América Latina con un 45%. El sector de la salud está claramente feminizado, siendo 45 puntos porcentuales superior al de la investigación en ciencias. No obstante, las mujeres ocupan menos cargos de responsabilidad y hay una gran brecha salarial. En el futuro, las organizaciones de salud e instituciones científicas que sean plurales en cuanto a diversidad de género progresarán más, serán más competitivas, promoverán mayor productividad e innovación y podrán llegar a superar a aquellas organizaciones que no sean diversas ni plurales. 

La diversidad e igualdad de género es un claro beneficio para las organizaciones y para el avance de la investigación ya que a menudo promueven estudios que dan respuesta a necesidades a veces invisibles y con resultados aplicables a mayores poblaciones. En definitiva, como destacan las autoras del artículo, lograr la igualdad de género no es simplemente instrumental para la salud y el desarrollo, su impacto tiene amplios beneficios y es una cuestión de equidad y justicia social para todos (Shannon, Jansen, Williams, Cáceres, Motta, Odhiambo, Eleveld, & Mannel, 2019: 567). 

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