Talking Boxes. UNFPA

El barrio suburbial de Kibera en Nairobi (Kenia) es uno de los cinco suburbios más habitados del mundo. Este barrio se caracteriza por tener una elevada tasa de delitos leves y graves, con casos comunes de asalto, violación, violencia doméstica y desapariciones.

Frente al alto grado de violencia, algunas niñas encuentran seguridad y refugio en las escasas escuelas que hay, donde aparte de obtener comida, también se las empodera y protege de los abusos. El proyecto Polycom Development ayuda a estas jóvenes niñas a enfrentar los grandes desafíos que conlleva vivir en Kibera. Para ello han introducido “Talking Boxes” en medio centenar de colegios públicos y privados con la colaboración de UNFPA (United Nations Population Fund). Las Talking Boxes ayudan a las niñas a romper el silencio sobre los abusos ya que pueden escribir acerca de cualquier dificultad que hayan experimentado o estén sufriendo. A través de las Talking Boxes las chicas pueden compartir de forma anónima aquellos problemas o dudas que las angustien ya que muchas de ellas sufren en silencio por no saber con quién hablar ni quién las puede ayudar, siendo el abuso sexual el tema más recurrente. Así, la iniciativa se basa en proporcionar a las chicas la oportunidad de escribir en un papel aquello que quieren decir e introducirlo en estas cajas metálicas que suelen estar situadas en sitios discretos de un total de 50 escuelas como, por ejemplo, los baños y lugares elegidos por las propias niñas para darles mayor privacidad.

Un equipo de mentores voluntarias liderado por Jane Anyango Odongo, directora y fundadora del proyecto, acude semanalmente a los colegios para darles consejos sobre las cuestiones planteadas a través de los mensajes. Las voluntarias son un grupo de mujeres jóvenes que, al vivir en el barrio, entienden los desafíos y las necesidades expresadas por estas niñas. Aún así, estas mentoras han sido identificadas, seleccionadas y han compartido una formación rigurosa para entender su rol y cómo tratar a las chicas. Juegan un papel clave en la protección frente a los abusos de las niñas y el desarrollo de herramientas para salir del círculo de pobreza y violencia.

Como dice una de las mentores en este vídeo: “Mi función como mentora es tener un impacto e influir en las niñas para cambiar sus vidas y que sean mejores de lo que son ahora. En este sentido es de vital importancia configurar ambientes seguros donde las niñas se animen a romper el silencio con valentía y seguridad.

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