Katie Hill ha dimitido de su puesto tras hacerse pública la investigación por relaciones sexuales inapropiadas que podrían violar las normas de la Casa de los Representantes. La política reconoce la relación inapropiada con una persona subordinada durante la campaña para llegar al congreso pero, siendo esta anterior, no violaría las normas. En cambio, niega la supuesta relación con su ayudante.

La lista de políticos, sobre todo hombres, que se han enfrentado a alegaciones similares o mucho peores es larga. En cambio, la lista de los que han dimitido de sus puestos es muy corta. En un artículo de CNN, Brendon Tensly menciona solo algunos ejemplos. El Senador David Vitter admitió haber estado implicado en una trama de prostitución durante su mandato y fue reelegido tres años más tarde. El médico y representante Scott DeJarlais que había mantenido relaciones sexuales con pacientes sigue en su puesto. El representante Duncan se ha enfrentado recientemente a un juicio por usar los fondos de campaña en mantener relaciones con miembros del congreso y del lobby. Mientras su mujer esta esperando la sentencia, él se ha declarado no culpable y sigue en el congreso. Y no olvidemos las acusaciones por agresión sexual que el mismo presidente Donald Trump ha tenido y el caso de Brett Kavanaugh que, a pesar de múltiples acusaciones por agresión sexual, en vez de dimitir ha sido elegido Juez Supremo.

En este sentido, más que defender que la dimisión de Katie Hill sea inapropiada, se puede tomar como un referente para todas aquellas personas que violan las normas y se agarran a su posición de poder. Dimitir de su puesto deja claro que las normas que deben ser válidas para todas las personas por igual, realmente lo sean. 

Otra diferencia fundamental entre los casos mencionados y el de Katie Hill es que solo ella está sufriendo ciberacoso con fotografías íntimas de ella difundidas por las redes. Eso recuerda a las estrategias de acosadores que se vengan de las personas que las rechazan y es lo que ella misma identifica denunciando a su futuro exmarido. Todas las personas y medios que son cómplices en esta campaña, mirando y difundiendo las imágenes, son igualmente culpables. En vez de solidarizarse con la víctima de ciberacoso, muchas personas en las redes y en el entorno político están culpando a Katie Hill por los ataques contra ella. 

Mientras hay que denunciar el saltarse las normas y el abuso de poder para mantener relaciones sexuales con personas subordinadas, es crucial defender al mismo tiempo a las víctimas de ciberacoso. Ambas cosas se deben denunciar e investigar por las instancias correspondientes. 

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