El lunes 26 de agosto comenzó a romperse el silencio en la industria de los videojuegos cuando Nathalie Lawhead, desarrolladora de juegos, publicó en Twitter y en su página web el presunto acoso sufrido por parte de Jeremy Soule en 2008. Según narra, Soule habría utilizado su estatus y sus contactos para poder hacerlo con total impunidad. 

A raíz de la valentía de Lawhead, más mujeres se han atrevido a dar el paso. Es el caso de la desarrolladora Zoe Quinn, a quien leer el post de su compañera la ha animado a denunciar el acoso sexual sufrido por el desarrollador Alec Holowka. 

También Adelaide Gardner ha publicado en un hilo de Twitter, en el que acusa al programador Luc Shelton de abuso psicológico y físico. 

A partir de estos casos, ha habido una oleada de tweets de otras personas relatando sus experiencias y recalcando su apoyo total a las víctimas, como es el caso de la Asociación FemDevs, quienes han escrito un comunicado oficial recalcando la necesidad de apoyar a quienes sufren y denuncian los abusos y de tejer redes sanas en la industria.

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