Esta polifacética mujer nació en Illinois, en 1866; fue escritora, periodista, actriz, aunque en esta ocasión hablaremos de ella por ser inventora, sobre todo, porque fue la precursora del conocido juego Monopoly.

Pero, al pensar en la confección del juego, la inventora no tenía la intención de hacer un juego que promoviera el capitalismo como de alguna manera lo conocemos actualmente, así pues el juego del  Monopoly no obedece a su concepción inicial.

El padre de Elizabeth Magie le dio a leer el libro de Henry George “Progreso y pobreza”; fue al conocer este libro cuando decidió luchar contra el sistema capitalista de la propiedad, para ello creó el juego de mesa.

Henry George, preocupado porque la pobreza persistía a la vez que la riqueza crecía, pensaba que se debía a la inequidad de la propiedad de la tierra, que unía las dos fuerzas: la pobreza y el progreso. Por ello, plantea como algo obvio un derecho igualitario al acceso a la tierra. Así, el valor de la tierra no viene de lo que se construye sobre el terreno, sino de que la naturaleza la haya provisto de agua o minerales bajo su superficie o del valor creado colectivamente en su entorno : carreteras, economía próspera, buenas escuelas y hospitales,  de modo que argumentó que los impuestos deberían invertirse en nombre de todas las personas.

Elizabeth Magie estaba totalmente de acuerdo con este planteamiento, por eso pergeñó la idea del juego de mesa y lo denominó El juego de los propietarios.

Estableció dos tipos de reglas, el conjunto de reglas llamado Prosperidad, en el que cada vez que alguien adquiría una propiedad nueva, la idea era la que proponía Henry George, gravar el valor de la tierra, y el juego terminaba cuando el jugador que había comenzado con la menor cantidad de dinero conseguía doblarla.

En segundo lugar, el conjunto de reglas denominado Monopolista es aquel en el que los jugadores avanzaban adquiriendo propiedades y cobrando alquiler a los jugadores que caían en sus casillas. Esta modalidad es la que conocemos en la actualidad.

Pero el objetivo al plantear las dos modalidades era enseñar a la gente cómo los diferentes enfoques ante la propiedad pueden conducir a resultados sociales muy diferentes, injustos para muchas personas. A través de su juego pretendía contribuir en la transformación social para erradicar aquella forma de economía injusta.

También obtuvo la patente de otro invento: un dispositivo que facilitaba el paso del papel entre los rodillos de las máquinas de escribir y permitía insertar documentos de distintos tamaños.

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