Desde 2013 y en la actualidad, el proyecto Making Caring Common (Normalizando el cuidado) de la Facultad de Educación de la Universidad de Harvard pretende contribuir a la conquista de un mundo en el que los y las adolescentes aprendan a cuidar a los y las demás y así alcanzar el bien común. Tratar bien cada día a todas las personas, llegar a un entendimiento y buscar igualdad y justicia, hacer lo correcto aunque a veces implique un coste personal. Los y las jóvenes con estas capacidades llegarán a ser ciudadanos y ciudadanas que fortalezcan nuestra democracia, reparen las fracturas que nos dividen y creen un mundo más justo y solidario. Con este enfoque se ha desarrollado este proyecto trabajando con familiares, profesionales de la educación y comunidades.

Entre las noticias que se publican en su web, podemos encontrar la que lleva por título Sex Education that Goes Beyond Sex. Esta historia de éxito plantea que tradicionalmente la valoración de un buen programa de educación sexual se ha medido con números: disminución de las enfermedades de transmisión sexual, de embarazos en adolescentes y de abandono escolar temprano a causa de embarazos no deseados. Sin embargo, cada vez más personas investigadoras, profesionales de la educación y otros colectivos implicados están advirtiendo que la educación sexual tendría que centrarse en cuestiones que van más allá de la salud física y adentrarse en el mundo de las relaciones.

En esta línea, Nicole Daley, máster en Salud Pública por la Universidad de Boston, dirige la fundación estadounidense One Love, líder nacional en la educación de la juventud para vivir  relaciones sanas e impulsarles como promotores del cambio. One Love aplica esta fórmula: the power of love + the power of knowledge = the power to #lovebetter (el amor mejora cuando se une al conocimiento). Visto así, el amor es una competencia sobre la que podemos trabajar mediante el saber, el diálogo y la acción comunitaria.

El inicio de la fundación se sitúa en 2010 cuando Yeardley Love fue asesinada por su exnovio.  One Love se crea para honrar la memoria de Yeardly y celebrar su espíritu positivo y generoso, pero también para salvar a otras personas de sufrir el mismo destino, partiendo de la creencia honesta de que el abuso es una epidemia que se puede frenar cuando los y las jóvenes reciben la educación y el empoderamiento para operar el cambio en sus comunidades.

Esta fundación ha implementado contenidos curriculares en más de mil centros educativos, impulsado campañas como #ThatsNotLove, seguida por 85 millones de personas, y talleres como Escalation Workshop, con más de medio millón de participantes.

Entre los contenidos que ofrece la web, queremos destacar el que lleva por título 10 señales para una relación sana donde se proponen 10 conductas para reflexionar sobre si tenemos o no una relación que nos haga sentir personas optimistas, confiadas y apoyadas.

  1. Seguir un ritmo equilibrado. Nadie tiene que sentir presión para mantener relaciones sexuales, reunirse con familiares o con amistades, casarse o tener hijos. Cuando se toman estas decisiones, hemos de sentir felicidad e ilusión y no tener sentimientos contradictorios.
  2. Confianza en que tu pareja nunca te hará daño ni pensará que le engañas cuando sales sin él o ella, respeta tu privacidad y no te obliga a abandonar tus metas ni a demostrar continuamente cuánto te esfuerzas para ganar su confianza.
  3. Honestidad para decir lo que cada cual necesita sin temor a juicios. Aunque no estemos de acuerdo, debemos hablarnos de manera amable. Por ejemplo, nunca deberíamos tener que ocultar a nuestra pareja con quién hablamos o salimos.
  4. Independencia y libertad para encontrarte con otras personas sin necesidad de dar a conocer a tu pareja cada detalle de esas relaciones.
  5. Respeto a las creencias y opiniones de cada cual y apoyar sus sueños y esfuerzos, sin sobrepasar los límites marcados.
  6. Igualdad entre las personas implicadas en la relación, sentirse escuchadas e importantes y tomar juntas las decisiones que les afectan.
  7. Cuidado, apoyo y comprensión mutua en los momentos difíciles.
  8. Responsabilidad de tus propios actos y palabras, evitando culpar a la otra persona o descargar en ella tu frustración, asumiendo los propios errores e intentando mejorar la relación.
  9. Lealtad para no desvelar tus secretos, ponerse de tu lado y al mismo tiempo ayudarte a tener una visión objetiva de las cosas. En una relación sana no es necesario comprobar la fidelidad porque se da por hecho que existe. Decir frases como “todos cometemos errores” o “nadie es perfecto” para justificar una infidelidad, es una señal de que la relacion puede no ser sana.
  10. Comunicación. Cuando puedes hablar con tu pareja de cualquier cosa, buena o mala, y sientes que te escucha y está abierta a conversaciones profundas y no te sientes juzgada o juzgado por tus opiniones.

Algunas de estas conductas pueden resultar obvias, pero también nos pueden servir para reflexionar sobre cómo podemos mejorar nuestra propia relación o ayudar a alguien a hacerlo. Mediante una buena educación sexual podemos trabajar cada día para construir relaciones más sanas basadas en el diálogo.

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