Una vez más, un nuevo caso de acoso ha aparecido en la comunidad Gamer de Internet; esta vez, sobre el videojuego Overwatch Contenders

Una jugadora de Overwatch Contenders, Ellie, se adhirió al equipo de la división norteamericana del videojuego Second Wind el pasado 21 de diciembre de 2018. Ellie es una jugadora profesional que desde el momento en que se unió al equipo recibió cuestionamientos acerca de su identidad como mujer: ¿Cómo era posible que una jugadora, mujer, pudiera jugar a un nivel tan profesional?

Con el fin de mantener su privacidad, Ellie creó una cuenta nueva llegando a evitar compartir su nombre completo y, a causa de ello, se cuestionó si era realmente una mujer. Se le llegó a decir, incluso que era una mujer trans o un hombre haciéndose pasar por mujer. Todo ello mientras Ellie jugaba en stream, en directo, para acallar los rumores. Pero muchas personas del sector estaban dispuestas a afirmar la posición de Ellie y cuestionaban que fuera una jugadora legítima. Quizá, llegaron a decir, podría tratarse de alguien que añadieron por tema de marketing. ¿Qué tan bajo puede caer el ser humano?

Ante tal situación, la jugadora llegó a hacer público un chat en el que un jugador de alto nivel la amenazaba con indagar sobre su información personal. Al final, Ellie, ante tanta presión y acoso decidió retirarse y renunciar a Second Wind. Por su parte, Justin Hughes, propietario de Second Wind, aclaró la situación diciendo en un comunicado por Twitter que Ellie había decidido retirarse por la enorme presión sufrida, que la cuestionaba como jugadora profesional y como mujer. “Cuando llegó, mucha gente sintió que habíamos traído un símbolo de empoderamiento”, afirmó el mismo Hughes.

Una vez más, una mujer recibe acoso y presión en el sector de los videojuegos. Trabajaremos para que ninguna mujer más tenga que retirarse del mundo simplemente por ser, precisamente, una mujer.

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