La sentencia del caso de La Manada provocó mucha indignación y reacciones de distinta índole. Una de ellas fue que muchas mujeres se lanzaran a las redes sociales para contar las agresiones sexuales que han sufrido en primera persona o poniendo voz a otras que no pueden hacerlo (porque no tienen los medios o porque fueron asesinadas) o no quieren contarlo por ellas mismas. El hastag #cuéntalo permitió visibilizar al mundo entero algunas de las historias terribles que han sufrido y sufren todavía muchas mujeres. En pocos días, el movimiento generó más de dos millones y medio de tuits y retuits protagonizados por mujeres víctimas de la violencia de género y por personas que expresaban apoyo y/o solidaridad con las víctimas.

El pasado 18 de enero, los impulsores del proyecto #cuéntalo explicaron en rueda de prensa el inicio, el sentido, el desarrollo del proyecto y su impacto en cifras. Cristina Fallarás fue la periodista que, indignada por la sentencia de La Manada y perpleja ante la no creencia por parte de los jueces del relato explícito y clarísimo de lo sucedido aquella noche en Sanfermines por parte de la propia víctima del caso, decidió actuar desde su condición de periodista y mujer y lanzó el hastag #cuéntalo –después del #MeToo- para animar a mujeres a explicar su historia. El objetivo y el punto más importante del movimiento #cuéntalo siempre ha sido el mismo: plantar cara a esta realidad que, por desgracia, sucede en muchas ocasiones que los jueces no creen en el relato de la víctima. A partir de ahí surge la idea de “tenemos que contarlo”.

A los 14 días de lanzar el hastag se vio que el proyecto estaba abarcando una dimensión enorme por la cantidad de participación y de relatos expuestos en las redes. Para no perder toda esa información, Karma Peiró, periodista especializada en TIC, juntamente con miembros de la Associació d’Arxivers de Catalunya, crearon un sistema para que la recogida de los datos y de toda esa información no se perdiera y pensaron de qué forma se podía utilizar todo el esfuerzo realizado por las propias mujeres explicando sus terribles historias. Vicenç Ruiz y Aniol Maria, miembros de la asociación, comentan: “Los tuits son muchos, y cada uno de ellos es importante. Nuestra meta era estudiarlos estadísticamente y visualizarlos para transmitir la impactante magnitud del fenómeno, intentando respetar a la vez la identidad única de cada relato”.

Una vez recogidos los datos, era necesario estudiarlos, organizar la información y pensar cómo visualizarla. La BSC, Barcelona Supercomputing Center, asumió ese reto y como resultado de ese análisis tenemos las siguientes cifras recogidas también en la web www.proyectocuentalo.org.

Imagen de la web www.proyectocuentalo.org

A la rueda de prensa fueron invitadas la alcaldesa de la ciudad de Barcelona, la Sra. Ada Colau, y Sra. Núria Balada, presidenta del Institut Català de les Dones. La alcaldesa mostró su apoyo al proyecto insistiendo en que las instituciones deben hacer un ejercicio de humildad, quitar arrogancia, y revistar qué se ha hecho y en qué se debe seguir trabajando desde las administraciones para afrontar y resolver estas realidades. La presidenta del ICD también agradeció al equipo el valor y la valentía para realizar este trabajo, sabiendo además que la impulsora del proyecto está recibiendo ataques cada día en las redes sociales.

Otro de los objetivos del proyecto es generar impacto en las instituciones para modificar las políticas públicas del ámbito de la violencia de género y en el sistema jurídico actual. Por este motivo, los miembros del proyecto han acordado poner toda la información recogida y analizada al servicio público, al servicio de las administraciones para que éstas las utilicen para revisar y modificar sus políticas.

En la presentación una mujer del público aplaudió el proyecto diciendo que éste le había ayudado como víctima de la violencia de género. Compartió que ella misma había sufrido mucho no solo cuando se produjo la agresión, sino también cuando se decidió a contarla porque le costó mucho ser creída. Todavía hoy, tanto las víctimas como las personas que las apoyan han sufrido y sufren acoso por destapar y visibilizar esta realidad. El acoso sexual de segundo orden ha estado muy presente en el desarrollo del proyecto y por ese motivo sus impulsores pedían lo que podríamos llamar un “cuéntalo después de haberlo contado”, para visibilizar cómo las víctimas y quienes les apoyan son acosadas y presionadas por contar sus historias.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación