El Parkinson es una enfermedad que afecta a unos 10 millones de personas en todo el mundo. Las causas de su desarrollo no están claras del todo, aunque la comunidad científica se inclina por una combinación de factores genéticos, hormonales y ambientales (como la exposición a determinadas sustancias). Por esta incidencia de los factores genéticos, es una enfermedad tradicionalmente relacionada con los hombres pero, aunque el riesgo sea menor, existen muchas mujeres diagnosticadas de Parkinson. Por ejemplo, las cifras en el Reino Unido nos indican que hay unas 52.000 mujeres entre 50 y 89 años con este diagnóstico y alrededor de 75.000 hombres.

En este contexto hacer un seguimiento correcto de los pacientes de Parkinson es un reto de la sanidad actual para mejorar los tratamientos y por consiguiente la salud y la calidad de vida de los pacientes. Una innovación destacable en este campo es la realizada por un equipo de investigación de la corporación IBM que ha diseñado un nuevo sensor para monitorizar la enfermedad.

El dispositivo se coloca en las uñas de los pacientes ya que es una zona especialmente sensible para el monitoreo al encontrarse en constante movimiento a lo largo del día. De este modo, el sensor permite recoger datos de la presión, el agarre, el control de movimientos y la respuesta a la medicación mediante la Inteligencia Artificial y el Big Data,que son transferidos directamente a un smartwatch. Por su ubicación presenta múltiples ventajas. Por ejemplo, es menos agresivo para el paciente que los tradicionales dispositivos situados en el interior del cuerpo y disminuyen también el número de infecciones de piel.

Esta contribución es especialmente relevante si se tienen en cuenta las estimaciones de incremento de esta enfermedad debido al envejecimiento de la población y al aumento de la esperanza de vida. Así lo indica un estudio que calcula que el número de personas diagnosticadas de Parkinson en el Reino Unido se incrementará un 20% para 2025.

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