Bernice Sandler // Meredith College

El Título IX de las Enmiendas de Educación de 1972, popularmente conocido como Título IX, es una ley federal que prohíbe la discriminación por razón de sexo en cualquier programa o institución educativa que esté bajo la financiación del gobierno federal. Esto es, cualquier miembro del personal o estudiantado debe ser tratado con justicia e igualdad. Bernice Sandler fue una de las fuerzas impulsoras de la ley. Falleció con 90  años tan solo hace una semana.

Durante su vida Sandler experimentó diversas situaciones de discriminación por ser mujer. Tal y como recoge el The New York Times, ya desde pequeñita no comprendía por qué no podía ejercer las mismas tareas que sus compañeros varones como, por ejemplo, rellenar los tinteros o bien manejar el proyector de diapositivas. Cuando inició su carrera profesional como profesora universitaria en Maryland, no obtuvo un contrato a tiempo completo por su fuerza, poco común para ser mujer según los contratistas. En otras ocasiones, decidieron no contar con sus servicios debido a que las mujeres se ausentan con más frecuencia de su lugar de trabajo cuando los hijos e hijas enferman.

Desde su fuerza por luchar contra tales injusticias, Sandler, fallecida el pasado 5 de enero, fue un motor imprescindible para el diseño e implementación del Título IX, siendo conocida como su madrina. Bajo esta ley se incluye la protección a personas que pertenezcan o aspiren ser parte del centro educativo y que se hallen discriminadas por identidad sexual, por la no identificación con el sistema binario de género hombre-mujer así como también víctimas de violencia de género y acoso sexual en los campus universitarios.

Este título ha cambiado definitivamente la configuración del área educativa estadounidense garantizando la igualdad en el acceso, la admisión, en el uso de los recursos así como de las ayudas económicas, entre otras cosas. De acuerdo con sus palabras publicadas en un artículo de 2007, el Título IX ha provocado una gran revolución social comparable a la mismísima Revolución Industrial.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación