Camila Vivallo y Bárbara López son parte de un grupo de mujeres chilenas emprendedoras que han creado Oliber, una sencilla prótesis de bajo coste que mejora la calidad de vida de personas con manos atrofiadas.  

Vivallo y López forman parte de un equipo de mujeres emprendedoras chilenas concienciadas por las condiciones de vida de las personas que sufren epidermólisis bullosa (enfermedad también conocida como “piel de mariposa” y catalogada como “enfermedad rara”), amputaciones o artritis. Estas personas no pueden coger objetos cotidianos con las manos, lo que complica su vida diaria.

Conocedoras de la baja calidad de vida de las personas con las manos atrofiadas, este grupo de mujeres chilenas ha creado Oliber, una prótesis que consta de un delicado guante (la prótesis) y de tiras adhesivas imantadas que se colocan en cualquier objeto que pese menos de un kilogramo. Estas tiras imantadas son atraídas por los imanes de la prótesis. Esto permite que las personas puedan coger objetos cotidianos como cubiertos, bolígrafos, un cepillo de dientes o el teléfono móvil.

Las encargadas de la fabricación de Oliber son un grupo de mujeres chilenas de bajos recursos que tejen las piezas, disponibles en diferentes tallas y colores, y con diseños especiales pensados para niños y niñas. Desde las diseñadoras de la prótesis hasta quienes la elaboran, calculan que Oliber puede ayudar a 1.400 millones de personas en el mundo. Por el momento, Vivallo y López señalan en los medios que ya han enviado más de 400 unidades a 18 países.

Camila y Bárbara estuvieron en contacto con personas con “piel de cristal” o “piel de mariposa” (epidermolosis bullosa), conocieron sus realidades y los gastos que acarrea esta enfermedad. Según recogen un periódico local, las jóvenes sintieron la obligación de hacer algo para ayudar a estas personas, y así nació la prótesis Oliber, junto con la colaboración de muchas mujeres comprometidas por ayudar a otras personas.  

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