Recibir un trasplante implica que el receptor puede mejorar la calidad de su vida.  En España, país líder en las donaciones, en 2017 se han registrado más de 135 000, un 7,25 % más que en el 2016, según lo recogido por  la Organización Nacional de Trasplantes. Los más frecuentes son los de riñón (las personas podemos sobrevivir con uno solo, pero hay que hacerlo con precaución, siguiendo recomendaciones de personal médico) o hígado (el único órgano que se regenera), entre otros. Esta base de datos oficial recoge por primera vez una diferenciación por sexos. De cada 10 donantes de hígado, 6 son mujeres.  

Recientemente, un artículo ha explicado el nacimiento de una niña gracias a la donación de útero, la primera intervención de este tipo que se ha llevado a cabo exitosamente. Según informa el equipo científico encargado del estudio, la receptora del útero es una de las 4500 mujeres afectadas por el síndrome Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, que no permite que el útero se desarrolle y, como consecuencia, las mujeres afectadas nacen sin él.

Mucha investigación es necesaria para garantizar una técnica de forma que este tipo de trasplante no conlleve riesgos ni para la donante ni para la receptora, pero gracias al avance de la ciencia todas aquellas mujeres que así lo deseen podrán ver mejoradas sus vidas.

Si quieres, puedes escribir tu aportación