Maria Schneider (Protagonista de la peúicula de "Último Tango en París"

Con la celebración del pasado 25 de noviembre del Día Internacional contra la violencia de género, entre manifestaciones en la calle y otros actos que pedían un posicionamiento claro ante la violencia de género, las redes han vivido una revolución, recordando la entrevista de 2013 en la que el cineasta Bernardo Bertolucci, fallecido el lunes 26, confesaba que en su película más aclamada, Último tango en París, la actriz Maria Schneider fue víctima de una violación.

Ante las cámaras, Bertolucci declaró que no se arrepientía de que él y Marlon Brando, el protagonista masculino de la película, acordasen abusar de la confianza y humillar a la joven de 19 años para engañarla y, sin su consentimiento, decidir sobre su libertad sexual.

Para ellos, director y actor protagonista, la violación significó un premio a su talento, pero nada justifica un acto atroz que, para ella, implicó secuelas psicológicas y un claro trauma.

Este tipo de actos deben despertar la consciencia de todos nosotras y todas nosotras para pedir leyes implacables para que ninguna agresión ni violación quede sin justicia, para que ninguna víctima se quede sola ante ellos y para que todas y todos podamos decidir con plena libertad sobre nosotros/as mismos/as. ¡El arte es amor y pasión, el arte no es violación, Sr. Bertolucci!

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