En 2017, la UNESCO realizó un informe [School Violence and Bullying: Global Status Report] que recoge los datos más relevantes sobre la discriminación en las escuelas y la violencia que existe en muchas de ellas.

En concreto, la investigación para llevar a cabo un Plan Internacional sobre la Violencia y el Bullying en las escuelas sugiere que aproximadamente 246 millones de chicos y chicas adolescentes sufren esta violencia cada día en sus escuelas.

El informe de 2017 expone la presentación del contexto (los problemas que se presentan con tales situaciones) y de quién es la responsabilidad de afrontar esta problemática. Se propone un cambio en el ambiente de las escuelas, se habla de la figura de liderazgo a la hora de posicionarse sobre la violencia y de algunos ejemplos de servicios que se pueden prestar y de programas de éxito. Uno de ellos es KiVa, un programa nacional anti-bullying de Finlandia que ya se puso en marcha en las escuelas finlandesas.

En este 2018 se ha publicado otro informe [School Violence and Bullying: Global Status and trends, drivers and consequences] que aporta una compilación exhaustiva de datos sobre la violencia, tanto física, psicológica como sexual, en las escuelas y en el ámbito de la educación. En este caso, se ha hecho especial hincapié en la violencia sexual y de género que sufren muchísimas niñas, y también niños, en el mundo. Coerción, comentarios sexuales y bromas, agresión sexual, abuso verbal, exclusión social, peleas físicas, etc., son algunos de los casos sobre los que se ha investigado en el Plan. De aportar datos, por desgracia, no terminaríamos, pero lo que es interesante es que no solo presentan los datos, sino que incluyen factores que influencian en el ejercicio de dicha violencia, así como sus consecuencias. Aunque no todo es negativo; también se presentan soluciones y casos en los que se ha demostrado que es posible un cambio con éxito.

Ambos informes destacan la importancia de luchar contra la violencia que prevalece contra las niñas, pues aunque el bullying es ejercido tanto en niños como niñas, una mayoría desproporcionada de niñas son increíblemente afectadas, de acuerdo con el informe de la UNESCO. Crear ambientes agradables para niños y niñas, donde la base y la esencia sean el respeto y una convivencia pacífica, es posible. Las niñas y los niños pueden posicionarse a favor de las víctimas y en contra de los agresores. El Plan Internacional ya está en desarrollo, y aquí en España también se está llevando a cabo un fenómeno fantástico como es el Club de Valientes.

Y es que las niñas y los niños, a veces, tienen mucho que enseñarnos a las personas adultas.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación