Beatriz Bernal fue una escritora profesional de éxito que vivió en la primera mitad del siglo XVI, la primera escritora española con conciencia de estar escribiendo una obra literaria para su publicación

De esta escritora se conserva una novela de caballería, Don Cristalián de España. Este es el título corto, en realidad se titulaba Historia de los invictos y magnánimos caballeros don Cristalián de España, príncipe de Trapisonda, y del infante Lucescanio, su hermano, hijos del famosísimo emperador Lindedel de Trapisonda. La obra fue publicada por primera vez en Valladolid en 1545. Pocos años después fue traducida al italiano y publicada en Venecia en 1557.

La novela es un largo relato de aventuras heroicas, de encantamientos, de magia y de heroínas. Las heroínas aparecen descritas como mujeres muy enamoradas, dueñas de su destino, pues conocen sus sentimientos y son casi tan entendidas en el amor como lo fueron sus antepasadas las trovadoras, también llamadas trobairitz o poetisas del amor cortés.

A lo largo de toda la novela se desgrana la práctica del debate político, muy importante en la Europa cristiana, la Querella de las Mujeres. En la Querella, mujeres y hombres discutían el valor que tenían en su mundo las mujeres, las relaciones entre ellas y lo femenino. En Don Cristalián de España, la autora describe la originalidad de quien ama y valora la libertad femenina, que consiste en no renunciar al propio origen, es decir, al hecho de haber nacido mujer, como fuente inagotable de sentido.

Don Crisalián de España describe un rico repertorio de personajes, entre ellos, la caballera andante. El argumento, muy complejo, comprende ciento treinta y ocho capítulos organizados en cuatro partes. Una de las protagonistas es Membrina, a la que Beatriz Bernal describe como una señora joven, gran sabedora de las artes, cuyo saber era que era tanto que jamás quiso casarse para que nadie tuviese mando ni señorío sobre ella.

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