Muchos estudios han puesto de manifiesto la importancia del ejercicio físico en nuestro día a día e incluso ya se han investigado los efectos del ejercicio aeróbico en el rendimiento cognitivo. Sin embargo pocos análisis han monitoreado los procesos cognitivos concurrentes a través de electroencefalografía y menos aún utilizando un enfoque de potencial relacionado con eventos concretos. El estudio que comentamos arroja luz sobre cómo influye la dinámica temporal del procesamiento cognitivo durante la actividad aeróbica. El estudio, que lleva por título Electroencephalographic evidence for improved visual working memory performance during standing and exercise [Evidencia electroencefalográfica para un mejor rendimiento de la memoria de trabajo visual durante la parada y el ejercicio], fue publicado en la Revista Británica de Psicología y recoge los detalles que pueden influenciar en la mejora del rendimiento cognitivo durante el ejercicio aeróbico. 

Durante este estudio, las electroencefalografías se tomaron cuando 24 participantes realizaron una tarea de memoria de trabajo visual, para ver la dinámica temporal del rendimiento de la memoria de trabajo visual concurrente. Cabe mencionar que la memoria de trabajo visual es la capacidad de mantener información visual para satisfacer las necesidades de las tareas que la persona está llevando a cabo. Las imágenes se tomaron tanto mientras las personas descansaban como durante un ejercicio que  involucraba diferentes posturas: sentados en una bicicleta estacionaria o pedaleando, estando de pie o caminando en una cinta de correr.

Los investigadores encontraron que tanto el ejercicio aeróbico como la postura erguida mejoraban la memoria de trabajo visual en comparación con las condiciones pasivas y sentadas. Estos hallazgos son importantes no solo para el campo de la psicología cognitiva, sino también para la comprensión del rendimiento cognitivo en general. Sus análisis también sugieren dónde tienen lugar los orígenes neuronales de estos efectos observados. Y, según afirma el mismo equipo investigador, mientras la sociedad moderna ha evolucionado para volverse cada vez más sedentaria, nuestros cerebros llegan a funcionar mejor cuando  nuestros cuerpos están activos.

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