Yemani doctor // Wikipedia

Fuentes oficiales como la ONU y representantes de diferentes instituciones de cooperación han advertido esta semana del riesgo en que se encuentra la población en Yemen, especialmente el colectivo infantil, de sufrir una de las peores hambrunas de las últimas décadas, según informa euronews. 

De hecho, ya lo están sufriendo. Tres estadísticas lo avalan. La primera indica que más de cincuenta mil niños y niñas han muerto durante 2017 a causa del hambre. Además, se estima que un 1,8 millones de menores están desnutridos y cuatrocientos mil, en riesgo de muerte. Y un millón de civiles ha contraído la enfermedad del cólera.

Otro dato preocupante es la cantidad de ataques aéreos que un menor habrá visto desde que se inició el conflicto, un niño de tres años puede haber experimentado 14 ataques aéreos por día, se han registrado más de dieciocho mil desde 2015. La exposición constante a la violencia produce un daño psicológico muy grave en el desarrollo infantil.

Pero, además, ha incrementado la violencia machista. Según Areej Jamal Al-Khawlani, trabajadora de UN Women en Yemen, las mujeres y las niñas y niños son los colectivos que más están sufriendo las consecuencias de la guerra. Un 76% de mujeres y niñas han tenido que desplazarse y tres millones de mujeres y niñas están sufriendo violencia de género según UNFPA. Otro de los datos que ofrece Areej es precisamente el aumento de matrimonios forzados con niñas, que ha subido un 66% en el 2017.

La población civil de Yemen desea volver a vivir en paz, las mujeres, niñas y niños, tienen derecho a disfrutar de un contexto social seguro, libre de violencia y con acceso a los bienes básicos para vivir dignamente. La participación de las mujeres en la Plataforma “Yemeni Women’s Pact for Peace and Security” incluye mujeres diversas, unidas para la construcción de un proceso de paz que garantice una solución al conflicto. De momento se sigue apelando a la comunidad internacional para implementar medidas efectivas que resuelvan el conflicto, incluyendo la voz de las mujeres como requisito.

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