Desde hace un tiempo, y cada vez más, las relaciones entre profesionales de la sanidad (enfermeras, médicos, etc.) y pacientes están dando un giro hacia unas relaciones más igualitarias. Esto supone un beneficio para todos los implicados ya que ya no se trata únicamente de una relación que se dibuja en una sola dirección (es el experto el que trata y decide qué debe hacer su paciente), sino que los propios médicos y enfermeras necesitan escuchar con atención a sus pacientes, sus necesidades, sus temores, etc. y también deben dialogar con ellos y ellas sobre su enfermedad teniendo en cuenta los conocimientos que ha adquirido sobre ella el propio paciente. De esta forma, se pueden ajustar los tratamientos a ese paciente en concreto y garantizar con más éxito sus resultados.

En esta línea, los pasados días 16, 17 y 18 de octubre se realizó en la Fira de Barcelona un encuentro llamado HEALTHIO, where patients, innovation and healthcare Systems meet, en el que tanto profesionales de la salud como la propia ciudadanía pudieron escuchar, formarse, compartir y dialogar en diferentes ponencias organizadas en Ágoras de interesantes temas como salud mental, enfermedades respiratorias y cardiovasculares, inteligencia artificial, salud de la mujer, enfermedades crónicas, envejecimiento saludable, medicina personalizada, información sobre el cáncer y empoderamiento del paciente, entre otros.

Las ponencias fueron realizadas por diferentes empresas del sector, pero también participaron profesionales de centros sanitarios de primer nivel como el Hospital Vall d’Hebron, El Hospital Clínic, el Instituto Guttman o el Hospital Universitari Dexeus. Había la posibilidad de realizar también un  itinerario donde diferentes empresas, asociaciones e instituciones sanitarias exponían sus innovaciones relacionadas con las mejoras tecnológicas en medicina, programas de salud y tratamientos.

En el Ágora dedicada al cáncer pudimos escuchar tanto a ingenieros de Cancer Warriors Network que conectan personas de diversos perfiles (ciudadanía, médicos, equipos de investigación, etc.) y trabajan en equipo para atacar el cáncer, como a un miembro de la Asociación de Salud sin bulos, www.saludsinbulos.com, compuesta por profesionales sanitarios comprometidos con la difusión de una comunicación responsable sobre este campo. Uno de los objetivos de la asociación es identificar bulos e información falsa sobre temas de salud en la red. De esta forma, analizan noticias, recomiendan webs, etc. con el objetivo de filtrar noticias falsas y también ayudar, a través de su programa sobre educación escolar, a los escolares a detectar y discriminar la información verdadera de la falsa.

La ciudadanía también tuvo su protagonismo de la mano de un miembro de la Asociación NEN, formada por un grupo de familiares que trabajan, en colaboración con el Hospital Sant Joan de Déu, para conseguir fondos y becar a investigadores y predoctorados que trabajan y luchan para superar el Neuroblastoma, una forma de cáncer infantil.

Otras de las intervenciones destacadas fueron protagonizadas por los profesionales del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín y del Hospital Universitari Dexeus. 

Del primero, el Dr. Daniel López nos aportó datos muy relevantes respecto a la importancia de realizar ejercicio físico en pacientes oncológicos antes, durante y después del tratamiento. Existen datos y muchas evidencias que muestran cómo la actividad física reduce los efectos secundarios de la quimioterapia y cómo el ejercicio es una de las mejores armas para luchar contra el cáncer.

Del segundo, la Dra. Claudia Forteza, ginecóloga, nos habló de la preservación de la fertilidad en procesos oncológicos y del trabajo que realizan con mujeres a las cuales se les ha detectado un cáncer de mama en edad fértil. La doctora expuso, en muy pocos días y antes de empezar cualquier tratamiento, pueden realizar esta preservación de forma que ninguna mujer tenga que renunciar a ser madre debido al envejecimiento causado a los ovarios por la quimioterapia y/o radioterapia. La doctora Forteza explicó que incluso realizan la criopreservación de tejido ovárico en niñas en edad prepuberal, de forma que cuando se curan de su enfermedad, se reimplanta el tejido (siempre valorando los riesgos que pueda comportar a la paciente) y se puede conseguir un embarazo natural.

Aunque, sin duda, médicos e investigadores son héroes y heroínas que trabajan a conciencia para encontrar los tratamientos que salvarán la vida a millones de personas, los y las pacientes necesitan empoderarse y tomar las riendas de su propia situación para así ser plenamente conscientes de en qué momento están, buscar e informarse sobre las evidencias científicas que existen y que le ayudarán a poner todo lo que puedan de su parte (cambiar su estilo de vida, hábitos alimentarios, rodearse de un entorno emocionalmente positivo, etc.) para que los tratamientos descubiertos por los investigadores y expertos logren así mayor eficacia en sus pacientes.

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