A raíz de la publicación el mes de septiembre pasado del Informe “Voces contra la precariedad: mujeres y pobreza laboral en Europa”, elaborado por Oxfam Intermón, esta misma organización, en colaboración con el Laboratorio de Derecho Social del Instituto Universitario Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid, ha aportado esta semana nuevos datos que amplían y concretan la situación socioeconómica de las mujeres empleadas del hogar en España.

Según Oxfam Intermón, 630.000 mujeres trabajan como empleadas del hogar en nuestro país, y de ellas más de 200.000 viven situaciones de precariedad y pobreza laboral (una de cada tres trabajadoras está por debajo del umbral de la pobreza).

La informalidad en este sector laboral por parte de las personas contratantes, así como la infravaloración del trabajo, provoca que en este colectivo se den condiciones de abuso y desigualdad. Un 25% de estas empleadas domésticas no están registradas en la Seguridad Social, y de las que cotizan, la mayoría lo hace por menos horas de las que realmente trabaja, y prevalecen los contratos temporales y a tiempo parcial.

Esta situación de precariedad en el ámbito laboral se acentúa cuando vemos que de ellas dependen sus propios hogares, que llegan a fin de mes con dificultades y que no pueden afrontar gastos imprevistos. Meses que se retrasan o no pueden pagar el alquiler, sufren de pobreza energética o no pueden acudir al médico. Además, en la mayoría de sus hogares viven personas dependientes, niños o niñas que sufren estas situaciones, y, en muchos casos, son familias monomarentales que dependen de ese único ingreso. Aparecen perfiles como mujeres inmigrantes en situación irregular, mujeres mayores de 65 años que no pueden permitirse no trabajar o mujeres que simplemente viven de lo que puedan cobrar por cada hora de trabajo.

Las consecuencias de toda esta situación golpean directamente a la salud y al bienestar físico, psicológico y social de estas trabajadoras. Como manifiesta Rafaela Pimentel, del colectivo Territorio Doméstico, “Nosotras cuidamos, pero a nosotras nadie nos cuida”.

Oxfam Intermón aboga por la implantación de medidas que igualen las condiciones y los derechos laborales de estas mujeres con el resto de las personas trabajadoras y recuerda el papel imprescindible que tiene la ciudadanía en la lucha contra la desigualdad. Con su campaña “No hay peros” pretende llegar al gobierno español y al europeo para acabar con la brecha salarial de género y con la precariedad laboral –que afecta más a las mujeres-, mejorar la conciliación y promover las políticas de cuidado de los gobiernos. En definitiva, una acción más en la lucha por la igualdad real entre hombres y mujeres.

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