Ayer fue el Día Mundial contra el cáncer de mama. Una enfermedad que afectará a una de cada ocho mujeres a lo largo de su vida.

En datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc), en el año 2018 se han detectado 32.835 casos nuevos de cáncer, lo que supone un incremento del 30% respecto el 2012.

Según la OMS, el cáncer de mama es el más extendido en todos los países debido especialmente a la mayor esperanza de vida, al aumento de urbanización y al estilo de vida. Frente a esta situación, una de las estrategias más efectivas para poder mejorar tanto el diagnóstico como la supervivencia de las mujeres que lo padecen es la detección precoz. Algunas investigaciones también apuntan a la importancia de la dieta como método preventivo, especialmente la dieta mediterránea.

Es importante seguir sensibilizando y llevando a cabo acciones que universalicen el acceso a una sanidad que ofrezca servicios para la detección precoz del cáncer de mama y, a la vez, cambiar hábitos alimentarios para contribuir a su prevención.

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