Nació en San Sebastián en 1873 y murió en Bilbao en 1968. Maestra, ensayista, pedagoga y activista del movimiento feminista.

Desde niña mostró una gran curiosidad intelectual, y posteriormente, una firme vocación por la docencia. Lo cierto es que estas inquietudes distaban mucho de lo que la sociedad tenía previsto para las niñas y mujeres. En la escuela se les enseñaba, sobre todo, labores domésticas, primeras letras y algunos conocimientos aritméticos, estos últimos no siempre.

Benita Asas (Wikipedia)

Benita Asas fue autodidacta, de modo que con 37 años pudo acceder a la Enseñanza Superior, así se convirtió en una de las primeras mujeres españolas que cursaba estudios universitarios.

En 1910 publicó el libro “Dios y universo”, con esta publicación se erigió en una de las figuras más sólidas del pensamiento de la época; ocupó un lugar relevante entre la intelectualidad del País Vasco.

Unos años después, en 1913, fue invitada a intervenir en los intensos debates que se celebraban en la sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo de Madrid. Allí abordó el problema de la educación de la mujer.

Desde un punto de vista feminista, denunciaba las grandes trabas impuestas a las mujeres en el momento de acceder a la formación académica y, por ende, al mundo laboral. En su ponencia también destacó cómo estos impedimentos acrecentaban la desigualdad milenaria que distanciaba los roles tradicionalmente adjudicados a mujeres y hombres, lo que daba lugar a que los hombres ocuparan el espacio público de una manera natural, mientras que las mujeres apenas tenían acceso al mismo.

Asimismo, en 1913 Benita Asas dirigió junto con Julia S. Trellero “El Pensamiento  femenino”, un periódico feminista cuyo objetivo era mejorar la vida de las mujeres en el ámbito social, político y económico; sobre todo, en el periódico se apostaba por la implantación del sufragio femenino.

Posteriormente, formó parte de la Asociación Nacional de mujeres españolas (ANME), la asociación trabajaba por los derechos de las mujeres.

Entre las iniciativas de esta asociación se encuentra la propuesta de la reforma del Código Civil, su lucha por la enseñanza hacia las niñas, su exigencia de ayudas económicas para sufragar los gastos de publicaciones literarias y ensayísticas escritas por mujeres, su reclamación de la igualdad en el mundo laboral, que incluía peticiones tan avanzadas para la época como la equiparación de salarios entre ambos sexos y el libre acceso de las mujeres a las profesiones liberales y al desempeño de cargos públicos.

Benita Asas fue presidenta de la ANME durante los años 1924 y 1932, en esa época sus esfuerzos se centraron en la exigencia del sufragio femenino.

Benita Asas fue perseguida durante la guerra civil y fue expulsada del cuerpo de maestros y de todos los derechos que le correspondía por haber ejercido durante tantos años la profesión docente.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación