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Como ya habíamos visto con anterioridad, conectarse a una red WiFi pública conlleva riesgos de hackeo; pero pocas personas saben que usar cargadores públicos, en lugares públicos, también puede resultar un peligro. 

La Universidad de Florida ha realizado un estudio en el que se ha demostrado que usar un cargador público puede llevar el riesgo de que manipulen la pantalla de tu dispositivo móvil o enviar comandos especiales desde el comando USB del propio cargador. ¿Cómo puede suceder? Pues bien, en el estudio se consiguieron manipular distintos tipos de dispositivos móviles y para ello solo basta con que alguien lo prepare a propósito para este fin para ser un cargador malicioso.

Básicamente, se envían comandos al teléfono que simulan toques táctiles en la pantalla, y con ello se puede acceder a la instalación de aplicaciones de fuentes desconocidas, hacer llamadas y mensajes, etc. Sin embargo, no es tan sencillo. El atacante, para llevar a cabo el ataque, necesita saber el modelo del dispositivo para que los toques coincidan con los elementos de la pantalla. Esto se basa en los comandos AT desarrollados en los años 80 para controlar módems y que algunos móviles actuales siguen teniendo.. Estos comandos están expuestos en los USB, aunque algunos móviles los tienen en la pantalla de inicio.

Asimismo, no todo es negativo. Para poder llevar a cabo este tipo de ataque, el atacante debe tener claro su objetivo e instalar a propósito este cable malicioso. Además, una forma de asegurarte es llevar instaladas todas las actualizaciones de seguridad. Pero si quieres estar más segura o seguro, la recomendación esencial es que, en lugar de cargar tu dispositivo con un cargador público, lo cargues con tu propio cargador en un enchufe normal.

Eso sí, saber los riesgos no está de más.

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