Cuando se habla acerca del síndrome de Asperger, casi siempre se hace enfocándose en el sujeto masculino, pero… ¿Qué hay de las mujeres que padecen este tipo de trastorno de vertiente autista?

Todas las personas que padecen de síndrome de Asperger se las caracteriza por tener dificultad para identificar emociones propias, incapacidad de atender a información subjetiva o emocional, ser directas y son incapaces de entender frases con dobles sentidos, ironía y frases hechas. Básicamente, comunican información y datos, no emociones. Si ya en el ámbito laboral una persona Asperger sufre discriminaciones o dificultades en su puesto por sus características… ¿Os imagináis la doble discriminación que hay siendo mujer?

Carmen Molina es gestora cultural y tiene dos másters en patrimonio cultural e industrias culturales. Ella misma padece de este trastorno desde bien pequeñita, y relata a EFE que durante su recorrido laboral se ha visto tachada de amenazante, por su forma directa de hablar que, en otras personas, la hace parecer brusca y de ser persistente en sus argumentos, no entender cosas que se le manda a hacer, etc. Mientras tanto, ella siente que decir lo que piensa en su forma de concebir el mundo no es faltar el respeto y no considera que deba ser castigada por no mentir o fingir. Otra cosa que sucede a menudo en el ámbito laboral es que a los hombres sí que se les permite este tipo de conductas asertivas, pero cuando se trata de una mujer, está mal visto, aunque signifique decir las cosas de forma directa, aún sin faltar el respeto.

Por ello, Carmen Molina es actualmente presidenta del Comité Español para la Promoción y Apoyo de la Mujer Autista (CEPAMA) con la finalidad de apoyar a todas las mujeres autistas y/o asperger como ciudadanas con todo el derecho a reconocimiento y respeto en la sociedad.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación