“Tal vez algún día, tengamos en cuenta cómo se desarrolla el cerebro y cómo podemos usar esto para hacer que el aprendizaje sea más poderoso en estas edades críticas. Al comprender el desarrollo cerebral básico en los niños, podemos crear intervenciones o programas que mejorarían su experiencia de aprendizaje”.

Con estas palabras valoraba Marie Arsalidou, profesora de la Higher School of Economics de la National Research University de Moscú, los nuevos avances proporcionados por el estudio N-back Working Memory Task: Meta-analysis of Normative fMRI Studies With Children publicado en la revista Child Development.

El mencionado estudio, llevado a cabo por Zachary Yaple y la misma Marie Arsalidou, da a conocer nuevas implicaciones de la memoria de trabajo en niños y niñas. La memoria de trabajo es la capacidad cognitiva que le permite a uno mantener y manipular mentalmente la información en tareas complejas como el razonamiento, comprensión o aprendizaje y ha sido un campo de estudio destacado en los últimos años. Estudios anteriores identificaban las áreas cerebrales que se activaban en los adultos cuando ejercitaban su memoria de trabajo, pero éste aporta novedades con respecto a la localización de la memoria de trabajo de niños y niñas. El estudio, realizado por medio del análisis de neuroimagenes generadas por fMRI, aclara que los procesos de atención y resolución de problemas en niños implican áreas diferenciadas del cerebro como es el caso de la ínsula, normalmente relacionada con procesos emocionales.

A partir de estos resultados será necesario seguir estudiando la memoria de trabajo, reduciendo el rango de edades de los niños y niñas para así obtener datos precisos de cómo se desarrolla el cerebro a edades tempranas. Estas nuevas líneas de investigación permitirán mejorar la calidad de la educación que reciben nuestros niños y niñas y, en un futuro “dar pasos positivos en la política pública”.

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