Una de las mayores lacras sociales, como es la trata con fines de explotación sexual, sigue siendo una de las industrias más rentables del mundo. Los países de América Latina son origen, tránsito y destino de víctimas de redes de captación y del crimen organizado que trafican con niñas, niños y mujeres.

En el Día Mundial contra la trata de personas, el 30 de julio, el equipo de analistas de Insight Crime (IC), fundación dedicada al estudio y análisis del crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe, ha publicado un artículo en el que expone cinco estrategias para combatir la trata. 

  1. Aumentar la conciencia pública

En América Latina se están lanzando campañas de sensibilización para concienciar a los sectores más vulnerables de la población. Estas iniciativas, en castellano y algunos idiomas indígenas, muestran  las estrategias que suelen utilizar las redes de tráfico para captar personas, como, por ejemplo, las falsas ofertas de empleo en el extranjero. Cristina Rosero, de Women’s Link International, contaba para IC, que los gobiernos deberían, además, profundizar en la prevención de la pobreza y la exclusión social.

2. Empoderar a las industrias estratégicas

Involucrar a aquellos sectores cuya situación es clave a la hora de contribuir a la identificación y denuncia de la trata de personas. En EE.UU. existen ya iniciativas consolidadas como la de Truckers Against Trafficking (TAT), una asociación de camioneros que forman a otros compañeros para saber identificar y qué hacer para ayudar cuando se puede estar dando una situación de este tipo. El éxito de esta actuación ha hecho que ya se esté replicando en otros lugares, como México.

3. Mirar más allá de la aplicación tradicional de la ley

Además de la formación en el ámbito privado, otra estrategia consiste en la formación de personal funcionario en la detección y denuncia de situaciones que pueden estar escondiendo explotación sexual. Rochelle Keyhan, de la organización antitrata Polaris, explicaba para IC, que la entidad empezó a instruir al personal a cargo del cumplimiento de leyes y códigos, sobre cómo reconocer el tráfico sexual en locales comerciales. El hecho de llevar a cabo una inspección (sanitaria, económica, etc.) con esta mirada en determinados negocios puede ayudar a desmantelar “tapaderas”.

4. Coordinar la respuesta entre países.

La trata es problema de carácter transnacional, lo cual hace necesario para su erradicación una buena coordinación entre países. Ya existen operaciones llevadas a cabo con éxito donde la cooperación internacional ha sido clave a través de ciertos organismos, como por ejemplo Interpol, a la hora de desarmar redes del crimen organizado.

5. Seguir la ruta del dinero.

Como en muchas de las operaciones delictivas, el blanqueo de dinero es un eslabón más de la cadena. Así pues, el rastreo de los flujos financieros “sospechosos” puede suponer otra forma eficaz de detener sus actividades. Las entidades bancarias podrían exigir para la gestión de los fondos económicos de sus clientes el cumplimiento de las mejores prácticas contra la esclavitud, para lo que sería necesaria la presión de las Administraciones en caso de incumplimiento.

Nos encontramos en un momento ideal, como está ocurriendo con otras denuncias feministas, para aprovechar y dar a conocer las estrategias y evidencias científicas que pueden contribuir a la erradicación de la esclavitud en el siglo XXI.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación