La noche del pasado lunes se recibió una llamada en el 112 denunciando una supuesta violación de una menor en un camping de Tarragona. La víctima, una chica de 16 años, fue atendida por los servicios sanitarios, y la investigación llevada a cabo hasta ahora por los Mossos d’Esquadra parece confirmar el delito de agresión sexual.

Un chico de 18 años fue detenido como presunto agresor, según informa el Diari de Tarragona. El mismo diario ha informado este miércoles que la víctima ha decidido no presentarse a la causa. A diferencia de Estados Unidos, en nuestro país, si la víctima no sigue adelante, se para el juicio. En cambio en Estados Unidos, si hay pruebas de violación o abuso sexual en caso de menores, independientemente de lo que decida la víctima, el juicio sigue adelante, porque el delito sexual se ha cometido y es un riesgo dejar libre a un posible criminal sexual.

Según datos del informe publicado por Save the Children, “Ojos que no quieren ver”, comentado esta semana en el DF, en España entre un 10 y un 20% de la población ha sufrido algún tipo de abusos sexuales durante su infancia. Asimismo, el número de denuncias por abusos sexuales a menores han ido en aumento en los últimos años. Un dato preocupante, teniendo en cuenta que, según este informe, el 85% de los casos no se denuncia.

La víctima de la supuesta violación de Tarragona es un caso más para añadir a estas estadísticas. La prevención de las agresiones sexuales -y no sexuales- a menores de edad debe ser objeto de prioridad absoluta en todos los ámbitos de la sociedad, especialmente en la educación, si no queremos que los datos sigan creciendo.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación