Las 60 personas del Open Arms llegaron ayer a Barcelona por la mañana y han recibido asistencia sanitaria y psicológica, tendrán residencia legal durante 30 días mientras se estudian sus solicitudes de asilo y otros mecanismos, según informa EFE

La mayoría de migrantes son hombres, pero también hay un grupo de mujeres con hijos, y menores no acompañados. La evolución de su situación se irá conociendo en breve.  Por su parte, Oscar Camps, fundador del Open Arms, ha declarado en un tuit la alegría de llegar a un puerto seguro, a casa, pero también la tristeza de saber que el pasado martes han muerto 63 personas, lamentando que podrían haber salvado más de las 60 que traían en su barco.

Camps recuerda que las personas rescatadas vienen escapando de Libia, donde las mujeres han sufrido violaciones, abusos, y los hombres explotación, tortura.  Una Europa, garante de los derechos humanos, debería garantizar una mayor protección a las personas, independientemente de su origen.

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