Hace cuatro años un grupo de docentes a quienes les unía el compromiso por la educación inclusiva y el éxito socioeducativo de todo el alumnado, crearon en Santander el Seminario de formación dialógica del profesorado “Compartiendo palabras”. Hemos hablado con Marifa Salceda Mesa, maestra y coordinadora del mismo,  para que nos explique cuáles son las claves que han ido implementando para conseguir mejorar, entre otras cosas, la convivencia en varias escuelas de Cantabria. 

¿Qué hacéis en este seminario de formación basado en evidencias?

Al inicio comenzamos a formarnos a través de Tertulias Pedagógicas Dialógicas en las bases científicas del Proyecto Comunidades de Aprendizaje, lo que nos llevó a comenzar a asistir a los Encuentros Internacionales de Comunidades de Aprendizaje y al Congreso Internacional Multidisciplinar de Investigación Educativa-CIMIE.

Estos encuentros han sido clave para crear redes de apoyo con grupos de profesorado de toda España. Especialmente con el Seminario “A hombros de Gigantes” de Valencia, cuyo modelo de éxito hemos replicado este curso con excelentes resultados.

Dedicamos la primera parte del tiempo a la Tertulia Pedagógica Dialógica en gran grupo con un libro común y una segunda parte al trabajo por comisiones, que se organiza también a través de Tertulias Pedagógicas Dialógicas con artículos de impacto científico.

Esta formación está basada en evidencias, ¿qué hacéis para que tenga impacto en la mejora de la convivencia en los centros educativos?

Dialogamos mucho sobre el sueño de conseguir centros educativos seguros de Violencia 0 y tomamos acuerdos para la acción denunciando en nuestras escuelas siempre las situaciones de acoso y violencia de cualquier tipo; y trabajando con el alumnado desde Infantil hasta Secundaria el diálogo igualitario, el posicionamiento, la solidaridad, la amistad y la valentía. Nos posicionamos siempre en contra de los agrupamientos homogéneos, los apoyos fuera de las aulas, las adaptaciones curriculares de mínimos o los itinerarios educativos; factores que generan desigualdad y que, empeoran la convivencia. A su vez, denunciamos la persistencia de estas prácticas en la Consejería de Educación.

¿Qué pasos queréis seguir dando relacionados con la prevención y erradicación de la violencia?

Conformar una comisión sobre Violencia 0 es uno de los sueños para el curso que viene,  aunque se seguirá tratando de manera transversal en todas las comisiones.

Otro sueño en el que también estamos trabajando y que compartimos muchas personas del Seminario es conseguir unirnos en un centro educativo para impulsar la transformación en Comunidad de Aprendizaje y poder aportar una referencia en Cantabria de cómo se pueden generar contextos educativos seguros enseñando a los niños y niñas a posicionarse siempre y a crear redes incondicionales de apoyo siempre a favor de la víctima.

¿Qué resultados está teniendo en la transferencia a los centros educativos?

Todas las personas del Seminario que implementan AEE constatan que mejora tanto la convivencia como el aprendizaje.

De pronto salen muchos conflictos que estaban silenciados, por falta de una red de apoyo y por miedo a ser tildados de chivatos o chivatas. En este sentido, hay un trabajo grande sobre el concepto del lenguaje del deseo, para quitarle el atractivo a quienes con sus palabras o actos dañan a otros niños y niñas y para poner todos los focos en quienes jamás tratan mal a ningún compañero o compañera. Al final, como cualquier ser humano, necesitan la aceptación social, por lo que cuando el grupo se posiciona y deja claro que no permite matones ni chulos, la transformación de quien agrede o acosa suele ser rápida e identifican muy bien lo que es y lo que no es tratar bien a alguien.

¿Qué destacarías de este espacio de formación, que lo diferencia de otros?

Todo el profesorado que participa lo ha identificado como el tipo de formación de más calidad y eficacia de toda su carrera profesional.

Los seminarios de formación dialógica nos permiten  no enredarnos en pseudociencias ni ocurrencias e ir directamente  a aquello que las evidencias científicas han demostrado que es más eficaz.

Desde luego, de la formación basada en evidencias ya no nos movemos ni un paso.

¿Algo más que quieras añadir?

Además del trabajo como docentes, estamos felices de que como Seminario hayamos podido contribuir este año a algunos avances en nuestra comunidad autónoma en la lucha contra la violencia y la violencia de género.

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