Marlène Schiappa, secretaria de Estado para la igualdad Francesa // Twitter

El acoso callejero nos ha afectado, en un momento u otro, a casi todas las mujeres. ¿Alguna vez has pasado miedo al caminar sola por la calle? Yo sí; y creo que la mayoría contestaremos lo mismo. Ya hay países, como Francia, que tienen un proyecto de ley encaminado a combatir la violencia sexual y sexista en los espacios públicos como las calles o transportes según informa euronews.

Recientemente hemos sabido que nuestro país vecino, Francia, tiene la intención de elaborar un proyecto de ley encaminado a combatir la violencia sexual y sexista, lo que ha sido muy cuestionado por los principales partidos políticos de la oposición. Sin embargo, esta medida está siendo apoyada por el 90% de la población francesa según una encuesta publicada por IFop. La ley incluiría un paquete de acciones para penalizar el acoso en las calles.

Tras la pregunta de si es difícil imponer el castigo al acoso en lugares públicos, la Ministra de Igualdad de Género, Marlène Schiappa, declaró a Le Monde que es importante que las leyes francesas dejen claro que está prohibido amenazar, intimidar o seguir a mujeres por la calle. La ministra añadió que esto forma parte de una “batalla cultural” del Gobierno.

Asimismo, el presidente, Emmanuel Macron, señaló, que los insultos basados en el género serán castigados por la ley. Quieren dejar claro que el acoso es inaceptable. En palabras del propio presidente, según euronews, las mujeres de la república deben sentirse cómodas en los espacios públicos, no deben temer usar esos espacios.  Quiere dejar claro que las mujeres no están solas, porque el gobierno está con ellas.

Algunos gestos, silbidos o comentarios obscenos en un espacio público cuestan caro en varios países europeos. Bélgica fue el primer país que puso coto a estos comentarios: desde 2014 se condena con multas entre los 50 y los 1.000 euros, informa Efe. Muy cerca, en Portugal, también se ha legislado sobre el acoso callejero, incluyendo penas de cárcel. En Francia se aplicarían multas que variarán entre 90 y 750 euros. Serán mucho más elevadas para infractores reincidentes o en el caso de circunstancias agravantes.

El acoso callejero es una forma de violencia que diariamente sufren millones de niñas y mujeres en todo el mundo. Lamentablemente, esta situación es culturalmente aceptada y muchos hombres consideran que sólo buscan halagar a la mujer, o que su conducta es el resultado de una ‘provocación’ femenina por su forma de vestir. En nuestra cultura existe una aceptación generalizada de estos comportamientos, que no se ven como abusos o agresiones cuando ciertos hombres, por serlo, se creen con derecho sobre las mujeres para evaluar su aspecto públicamente, criticarlas por razón de género, seguirlas o tocarlas.

Las víctimas de acoso callejero no saben cómo defenderse y permanecen en silencio. La falta de acción de las autoridades las desalienta de denunciar ya que, en ocasiones, se encuentran con mofas y falta de sensibilidad.

En el caso de España, la Junta de Andalucía se ha posicionado realizando campañas contra este tipo de violencia sexista callejera a través  del eslogan “No seas animal”, en el que se pretende sensibilizar acerca de comportamientos machistas como silbidos, comentarios o miradas a mujeres por la calle que no son bonitos, ni de buen gusto.

La penalización, únicamente, no acabará con este fenómeno en las calles. Será necesaria una labor de educación y sensibilización social, pero considerar el acoso callejero una infracción penal, o cuando menos administrativa, podría ayudar a facilitar (si no garantizar) la libertad de las mujeres a caminar libremente por las calles.

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