Este sábado, la estadounidense Sloane Stephens, venció a la letona Jelena Ostapenko quedando primera en el Premier Mandatory de Miami con un resultado de 7-6(5) y 6-1, según el New York Times.

 

 

Ganó la final con solo 6 golpes ganadores y 21 errores no forzados, suficientes teniendo en cuenta que la europea tuvo apenas cuatro “winners” más y se fue hasta 48 fallos, según el diario Diario As. Ostapenko puso solo el 52% de sus primeros servicios en juego, de los cuales apenas el 25% de tradujo en puntos. Esto se lo puso más fácil a Stephens que pudo romper hasta en siete ocasiones el saque de la letona y aprovechar los fallos de su contrincante.

 

A pesar de esto, la estadounidense reconoce que estaba nerviosa y lo notaba en su juego y fue una charla motivadora con su entrenador, después del primer set  lo que la animó y le recordó qué debía hacer para ir a por el título.  

 

Para Stephens no fue un premio cualquiera ya que compitió en casa y en las pistas que la vieron formarse como tenista. Además, este era el último torneo que se celebraba en Cayo Vizcaíno, ya que el próximo año ya no se jugará más en ese estadio. Este torneo ya tiene historia, fue fundado en 1985 y la primera mujer vencedora fue Martina Navratilova.

 

No es la primera vez que Sloane logra algo importante en el mundo del tenis. Ya en la final del Abierto de Australia en 2013 derrotó a su compatriota Venus Williams convirtiéndose así en la jugadora más joven y la única adolescente entre las top 20. Y en julio de 2017, logró pasar de la posición 957 del mundo a la posición 17, un ascenso histórico de 940 puestos en seis semanas.

 

Sloane Stephens pasa ahora a ser número 9 del mundo siendo parte de la historia al convertirse en la última campeona que presenciarán las gradas de Cayo Vizcaíno, inscribiendo así su nombre en la historia del abierto de Miami. 

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