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Linda Brown falleció el pasado domingo a la edad de 76 años. El legado que deja es de vital importancia, el trabajo para garantizar el derecho a la educación de calidad para toda la ciudadanía es una de sus herencias. De niña se convirtió en un ícono, pues su nombre está asociado al histórico caso Brown v Board of Education, sentencia que consiguió la prohibición de la segregación escolar en Estados Unidos en 1954.

Brown nació un 20 de febrero de 1943 en Topeka, Kansas.  Cerca de su casa había una escuela, pero en aquel entonces los centros educativos estaban divididos por motivos raciales, los caucásicos en unos centros, los afroamericanos en otros. Brown, debía realizar un largo recorrido para llegar a su escuela. Además los recursos de unos centros y otros eran desiguales, fomentando una mayor calidad en los centros educativos “para blancos”.  

El movimiento de derechos civiles estaba presente en el país, y un grupo de familias vinculadas a la National Association for the Advancement of Colored People, propuso al padre de Linda Brown añadirse a una denuncia conjunta para acabar con la segregación educativa, para ello debería intentar matricular a su hija en el centro educativo cercano a su casa y, con la negativa, añadirse a la denuncia.  Así fue y, como estaba previsto, le denegaron la matrícula. Linda, a su corta edad, no entendía por qué, si en su barrio vivían personas de todas las culturas, no podían ir a la misma escuela, este tipo de injusticias no tienen sentido, según declaraciones recogidas por The independent.

Si bien la sentencia fue favorable y la prohibición de segregación era una ley unánime en todos los Estados Unidos, algunas poblaciones omitían estas directrices. Por este motivo, Linda Brown continuó luchando para conseguir que la segregación desapareciera.  En 1979 continuó colaborando con la American Civil Liberties Union denunciando que algunas de las escuelas del Distrito de Topeka no se habían desagregado y consiguiendo que el Tribunal de Apelaciones dictaminara finalmente, en 1993, la existencia de la segregación por motivos raciales y ordenara la construcción de tres centros educativos nuevos como parte de los esfuerzos de integración.

Ante su fallecimiento, miles de personas han reconocido, especialmente en las redes sociales, su contribución en la superación de la segregación escolar, pero también ha habido un reclamo mayoritario para seguir trabajando en esta línea, pues la segregación educativa por motivos raciales no ha terminado, ha habido grandes avances, pero todavía quedan retos por conseguir. Sin duda, Linda Brown continuará siendo un icono de inspiración paras las actuales y futuras generaciones, tal y como recoge en su tweet Janai Nelson,  Directora asociada de LDF Associate (NAACP Legal Defense and Educational Fund, Inc.), la primera organización nacional sobre derechos civiles y humanos:

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