Ayer fue el último día del II Congreso Internacional de Mujeres Gitanas en CaixaForum de Barcelona. Hemos entrevistado a Cristina Vázquez, colaboradora de la asociación gitana de mujeres Drom Kotar Mestipen.

Cristina Vázquez de la Asociación Dromkotar Mestipen

Hola Cristina. Primero de todo, ¿qué destacarías de este II Congreso?

La importancia, en primer lugar, de visibilizar realmente la esencia de la mujer gitana y, sobre todo, la mujer gitana del siglo XXI. Y también la importancia de utilizar el conocimiento, la educación, como la herramienta fundamental para transformar nuestro entorno y nuestra situación; derivado a un mejor mundo, a una mejor calidad de vida y de oportunidades igualitarias. Teniendo muy en cuenta a esa mujer de base que, como bien decíamos, la mujer gitana en sí, por lo que las mujeres de base nos han aportado y transmitido, tenemos esas competencias. A nivel social y como ser humano de toda la vida, el gitano, y sobre todo las mujeres gitanas, somos muy solidarias. Pero también, en reconocimiento a esas bases que nos han transmitido, le damos muchísimo valor a la educación como herramienta para cambiar el futuro.

Totalmente. ¿En qué crees, Cristina, que se ha avanzado con respecto al anterior congreso?

Al primer congreso yo no pude asistir, pero por lo que he investigado, porque a nivel personal he investigado, pues la diferencia es que a raíz de ese congreso se dio lugar a ese impacto social que generaron esas mujeres en ese momento y que ha derivado a la oportunidad de estar aquí y poder disfrutar de este segundo congreso y con esa conciencia a nivel europeo y poder trabajar, seguir ahí. Fue como la excusa perfecta para poder seguir avanzando y poder generar cada vez mejores actuaciones para cambiar la situación de la mujer gitana y del pueblo gitano.

Relacionado con esto que has dicho anteriormente de la solidaridad de la mujer gitana, ¿en qué está contribuyendo al feminismo?

Piensa que como mujeres tenemos muchas similitudes, pero el hecho de ser gitanas y las barreras que nos encontramos. Yo personalmente, por ser mujer y por ser, además, gitana, y por mi bajo nivel académico me he encontrado con muchísimas barreras en diferentes niveles de mi vida; laboral, necesidades básicas… Y eso une. Cuando tienes algo, la experiencia, la situación, el utilizar nuestras debilidades para fortalecernos y coger valentía, unifica muchísimo. Yo creo que la solidaridad es muy necesaria; tiene que estar. Si desde un principio nos entendemos, si somos solidarias las unas con las otras y nos ayudamos y tenemos conciencia de que una sola no puede, pero todas juntas sí, es otra historia; cambia la situación.

Y, ¿cuáles son los sueños de futuro?

Los sueños de futuro sería el acabar con las desigualdades sociales y de género. Principalmente, como seres humanos, evidentemente, hay unas desigualdades y lo que intentamos es llegar a cambiar la situación y generar un mundo mejor para todos. Nos encantaría poder normalizar que las gitanas estemos estudiando en la universidad y podamos entrar a trabajos mejores. Como seres humanos, todos y todas queremos avanzar, crecer, empoderarnos y sentirnos bien con nosotras mismas. Ese es nuestro sueño. Que, como mujeres, como gitanas, como seres humanos, nuestra lucha es utilizar la educación, visibilizar a la mujer en todos los ámbitos.

Te gustaría, Cristina, ¿añadir o destacar algo más de este congreso?

Sí, me encantaría añadir que ha sido posible gracias al esfuerzo de muchísimas personas. Pensad que la Drom Kotar Mestipen es una asociación sin ánimo de lucro. Realmente, hoy puedo decir que contratadas solo hay dos personas y todo lo que se hace es de manera voluntaria y siendo una asociación que trabaja en esas condiciones y en estas circunstancias, es imparable. Yo creo que la suerte no existe, la hacemos nosotras, y soy una enamorada de la Drom Kotar Mestipen y me siento muy privilegiada de poder formar parte de este cambio tan necesario a nivel social y mundial.

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