Los niños y niñas aprenden la lengua materna con una facilidad y velocidad admirables, pero lidiar con el aprendizaje de una segunda lengua es un proceso que requiere un poco más de tiempo. Aunque se han realizado estudios, aún no se había realizado una investigación científica que determinará cómo afecta el aprendizaje de una segunda lengua, en función de género, edad, etc.

Un grupo de investigadores e investigadoras de la Universidad Metropolitana de Tokio ha estudiado la respuesta neuronal del alumnado japonés que está aprendiendo el inglés como segundo idioma. El equipo dirigido por el Profesor Fumitaka Homae ha estudiado un grupo de población seleccionada: estudiantes de secundaria que están aprendiendo inglés como segunda lengua en el entorno escolar. El estudio, con el nombre de The Neutral Substrates of Infant Speech Perception, se realizó mediante una prueba estandarizada de inglés y una prueba de memoria, de almacenamiento temporal en el cerebro utilizado para organizar, articular y analizar la información recibida que se les ofreció a los y las estudiantes. Después escucharon también oraciones en inglés, algunas con errores gramaticales.

La actividad cerebral se analizó a través de una espectroscopia de infrarrojo cercano funcional (llamada fNIR, cinta que se coloca alrededor de la cabeza que mide la actividad cerebral mediante infrarrojos) y mediciones potenciales relacionadas con eventos (ERP, corrientes eléctricas en el sistema nervioso que permiten medir los campos magnéticos neuronales).

Los resultados revelaron que las chicas obtuvieron mejores resultados en las pruebas y tenían más memoria de trabajo. Los chicos, en cambio, no tuvieron esta correlación. En cuanto a la actividad cerebral, se observó que cuando los niños escucharon una oración correcta, mostraron una mayor activación de competencia en la parte prefrontal del cerebro, mientras que las niñas la mostraron más en la parte posterior cerebral. La explicación es que el frente del cerebro está relacionado con la parte sintáctica, es decir, el seguimiento de oraciones basadas en reglas, y la parte posterior, con un procesamiento más amplio del lenguaje.

En conclusión, al aprender una segunda lengua los niños aprovechan el pensamiento implícito y el procesamiento eficiente basado en reglas y las niñas recurren a una rama más amplia de procesamiento de la lengua, adoptando una comprensión explícita de las oraciones.

Una observación más clara y contrastada de cómo las niñas y los niños aprenden un segundo idioma puede convertirse en una mejora en el campo educativo en las escuelas, que permita construir métodos y programas de estudio.

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