El tema de la edad y el envejecimiento se ha convertido en los últimos años en una cuestión de gran relevancia para el debate científico y social, dado que la población mayor de 65 años cada vez tiene más peso porcentual en el conjunto de la demografía mundial. No obstante, el año de nacimiento, o edad cronológica, no determina el grado de envejecimiento de una persona a nivel biológico. Ello explica las diferencias en el estado de salud de dos personas que tengan la misma edad.

Para determinar dicha edad biológica se ha experimentado con distintos marcadores, hasta llegar al descubrimiento realizado por científicos y científicas de la Universidad de Sichuan y el Hospital de Beijing. En el artículo publicado el pasado mes de febrero, Urinary 8-oxo-7,8-dihydroguanosine as a Potential Biomarker of Aging  [8-oxo-7,8-deoxiguanidina urinaria como biomarcador potencial del envejecimiento], se ha demostrado que, con un simple análisis de orina, es posible determinar la presencia de la molécula 8-oxodGsn, residuo del estrés oxidativo producido por los radicales libres, derivados del oxígeno, en la guanina (una de las cinco bases nitrogenadas que componen el ADN y el ARN), y cuya concentración aumenta con la vejez. Así bien, nuestras células disponen de enzimas que pueden reparar las mutaciones provocadas por estos residuos en el material genético.

Para la realización del estudio, estos investigadores e investigadoras recogieron muestras de orina en 1228 personas sanas, con edades entre 2 y 90 años. Los resultados evidencian que, efectivamente, la presencia de 8-oxodGsn aumenta con la edad, siendo especialmente evidente en las mujeres de 51 a 60 años, posiblemente por el efecto de la menopausia y la consiguiente reducción del efecto antioxidante de los estrógenos. Por otra parte, aunque los resultados demostraron que el análisis de orina para determinar la presencia de este componente era fiable a la hora de determinar la edad biológica y los procesos de envejecimiento en adolescentes y adultos, no era fiable en el caso de los bebés. Sorprendentemente, la concentración de 8-oxodGsn era más elevada en los bebés que incluso en las personas de más edad, probablemente por la inmadurez de los mecanismos antioxidantes de los recién nacidos para contrarrestar los efectos del oxígeno atmosférico.

Este avance permitirá, con este simple análisis de orina, monitorizar el proceso de senectud y, por tanto, prevenir el envejecimiento prematuro y actuar contra él.

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