El pasado 9 de marzo comenzó en el Gran Teatre del Liceu la representación de Andrea Chénier, ópera compuesta por Umberto Giordano y estrenada en la Escala de Milán el 28 de marzo de 1896, siendo el 28 de marzo de 2018 precisamente el último día en que se representa en el Liceu. Representada en cuatro actos, esta producción, traída de la mano de la Royal Opera House, de Covent Garden (Londres); el National Centre for the Performing Arts (Pekín) y San Francisco Opera, cuenta con grandes nombres de la ópera actual como Sondra Radvanovsky, Jonas Kaufmann o Carlos Álvarez.

La ópera, ambientada en la Revolución Francesa, tiene como eje la historia de amor entre Andrea Chénier, poeta revolucionario, y Maddalena de Coigny, hija de aristócratas. Se conocen antes de que estalle la revolución, pero es hasta años después, ya durante la revolución, cuando ella le escribe pidiendo protección y se enamoran. Surge así una historia de amor preciosa de principio a final, llena de ideales, sueños, libertad. Por desgracia, no todos pueden soportar un amor tan bonito, especialmente cuando sus incoherentes vidas les imposibilitan tenerlo, y acusan falsamente a Andrea de criticar a Robespierre, por lo que lo condenan a muerte. Maddalena pide que la cambien por él y, aunque no lo consigue, se cambia por otra presa, a quien salva la vida, para estar junto a él.

Emociona escuchar, en el momento más triste de la ópera, que los amantes recurren a los sentimientos más dulces y bonitos, manteniendo hasta el final la coherencia con sus ideales, los cuales ya había perdido la Revolución Francesa, y entregándose el uno al otro para siempre, más allá de la muerte a la que la supuesta revolución les condena. ¿Qué hay más revolucionario que las últimas palabras que se dedican el uno al otro?

 

Andrea:

Vicino a te s’acqueta   Cerca de ti se apacigua

l’irrequieta anima mia;  mi alma inquieta

tu sei la meta d’ogni desio,  tú eres la meta de cada deseo

d’ogni sogno, d’ogni poesia!   de cada sueño, de cada poesía!

Entro al tuo sguardo  entro a tu mirada

l’iridescenza scerno  distingo la iridiscencia

de li spazi infiniti.  de los espacios infinitos.

Ti guardo; in questo fiotto verde  Te miro; en este río verde

di tua larga pupilla erro coll’anima!  de tu grande pupila erro con el alma

Andrea:

Tu sei la meta dell’esistenza mia!  Tú eres la meta de mi existencia!

Maddalena:

Abbracciami! Baciami! Amante!  Abrázame! Bésame! Amante!

Andrea y Maddalena:

Amor! Amor! Infinito!

Amor! Amor!

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