Jane Doeo*, una joven de 15 años, desapareció un día a la salida del instituto de educación secundaria donde estudiaba en una ciudad al noreste de EE. UU. Tras meses de búsqueda desesperada, su madre encontró lo que parecían fotos de su hija semidesnuda en una de las páginas web de anuncios clasificados más importantes de EE. UU, Backpage.com. Con decisión, llamó al teléfono del anuncio. Respondió un proxeneta que le ofreció los “servicios sexuales” de la menor anunciada. Con valentía, la madre le siguió el juego consiguiendo localizar a su hija en la habitación de un motel destartalado a las afueras de la ciudad, hasta donde fue a rescatarla. Poco tiempo después, en otras ciudades al noroeste y sur de Estados Unidos, otras familias encontraban también a su hijas menores de edad desaparecidas, comercializadas como “scorts” en Backpage.com.

En 2010, las familias de las Jane Does iniciaron una batalla legal sin precedentes contra la gigante e influyente corporación Backpage.com. La acusación: la corporación estaba favoreciendo y lucrándose con la comercialización sexual de menores, siendo corresponsables de un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Individualmente, las familias fueron denunciando a la corporación, que acabó ganando los primeros juicios amparándose en el artículo 230 de la Communications Decency Act. Este artículo otorga inmunidad de responsabilidad a los proveedores y usuarios de un “servicio informático interactivo” que publique información provista por otras personas. Fue creado en los años 90 para favorecer la expansión de Internet. Bajo la interpretación del artículo, Backpage.com no sería responsable ni facilitadora de la comercialización sexual de menores. Los únicos culpables directos serían los proxenetas que anuncian a las víctimas a través de su página web.  

Ante esta injusticia, y en apoyo a las víctimas y a sus familias, en los últimos años ha emergido un movimiento social de solidaridad para plantar cara a Backpage.com y situar en la agenda política los nuevos retos contra la trata que han surgido en la sociedad de la información. Este movimiento activo está liderado por las Jane Does, supervivientes de trata y apoyado por diversos grupos políticos y los senadores John McCain por Arizona y Rob Portman por Ohio, por grupos en defensa de los derechos humanos y organizaciones feministas, además de personal investigador que ha aportado al proceso judicial resultados de investigaciones que evidencian la explotación sexual infantil online en Backpage.com. El movimiento persigue modificar el artículo 230, introducir cambios en la ley Victims of Trafficking and Violence Protection Act of 2000, y promover las dos iniciativas legislativas Allow States and Victims to Fight Online Sex Trafficking Act (FOSTA) y Stop Enabling Sex Traffickers Act (SESTA).

Uno de los resultados más destacables de la infatigable lucha se logró el pasado 27 de febrero: la Cámara de Representantes de EE. UU. votó a favor de las propuestas FOSTA y SESTA. A un paso de su aprobación por el Parlamento, el proyecto de ley permitirá responsabilizar a gigantes como Backpage.com o Google por comercializar y explotar sexualmente a víctimas online.  

Romper el silencio, contraatacar, posicionarse activa y solidariamente con las víctimas, son tres de los elementos básicos que han impulsado el éxito imparable y valiente de las Jane Does. Con ellas, ni un paso atrás.

Si quieres conocer y apoyar la lucha de Jane Doe, puedes ver el documental: https://www.iamjanedoefilm.com/

*Nombre ficticio

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