Un estudio publicado en la revista PNAS (Proceedings  of the National Academy of Sciences), llevado a cabo conjuntamente entre el Centro de Investigación vasco BCBL y el Imperial College de Londres, revela que, tras un ictus, las áreas afectadas del control del movimiento y las de la capacidad atencional están relacionadas entre sí. El trabajo, realizado durante más de tres años y sobre 167 pacientes con lesiones cerebrales, propone una nueva terapia con videojuegos que integra y complementa los tratamientos de fisioterapia para el daño físico con la terapia de entrenamiento cognitivo para el daño atencional.

En los últimos años se ha incrementado notablemente la incidencia y prevalencia del ictus cerebral en España, llegando a ser la segunda causa de mortalidad –primera en las mujeres- y el principal responsable de invalidez en las personas adultas, según el Grupo de Estudios de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología.

Las mujeres no sólo comparten con los hombres los factores de riesgo de padecer un accidente cerebral o ictus, sino que además incorporan otros propios, relacionados con la carga hormonal, el embarazo, el parto y otros rasgos de género. Por tanto, las mujeres están en una situación de mayor riesgo que los hombres y se hace necesario poner en marcha estrategias de prevención adecuadas y especialmente dirigidas al colectivo femenino.

Una idea que es necesario desterrar es que los accidentes cerebrovasculares los padecen sólo personas mayores. En el caso de las mujeres jóvenes, son cada vez más los factores de riesgo. Así lo afirma Louise McCollough, profesora especialista en Neurología y Neurociencia de la Universidad de Connecticut: “Es necesario controlar la presión arterial de las mujeres jóvenes, porque está dentro de los factores de riesgo. Cada vez vemos más casos de diabetes, hipertensión y obesidad en mujeres jóvenes, de entre 40 y 50 años, y sin embargo los procedimientos no evalúan estos riesgos de manera efectiva hasta los 54. Por eso insistimos tanto en que el accidente cerebrovascular no sólo afecta a las mujeres mayores, y en que las estrategias de prevención deben empezar desde que son jóvenes, desde que entran en la edad fértil”, según noticia publicada en la sala de prensa del Consejo General de Enfermería de España.

Más allá de la prevención, la intervención terapéutica, una vez ocurrido el ictus en una persona, puede verse mejorada a raíz de las investigaciones mencionadas anteriormente. El conocimiento de que la capacidad atencional influye en el control del movimiento apoya nuevas vías terapéuticas como el trabajo con videojuegos, de manera que se entrena cognitivamente a la persona para aumentar su atención y complementar los tratamientos físicos.

Los resultados de este estudio pueden contribuir a la recuperación y a mejorar la calidad de vida de todas las personas afectadas por un ictus, hombres y mujeres, mayores y jóvenes.  

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